Eclesiástico · Capítulo 48
- 11. Entonces se levantó el profeta Elías como fuego, y su palabra ardía como una antorcha.
- 22. Trajo sobre ellos una gran hambre, y con su celo disminuyó su número.
- 33. Por la palabra del Señor cerró el cielo, y también tres veces hizo descender fuego.
- 44. ¡Oh Elías, cuán honrado fuiste en tus hechos maravillosos! ¿Y quién se puede gloriar como tú?
- 55. Tú, que levantaste a un muerto de la muerte, y su alma del lugar de los muertos, por la palabra del Altísimo;
- 66. que llevaste reyes a la destrucción, y hombres honrados de su lecho;
- 77. que oíste la reprensión del Señor en Sinaí, y en Horeb el juicio de la venganza;
- 88. que ungiste reyes para tomar venganza, y profetas que te sucediesen;
- 99. que fuiste arrebatado en un torbellino de fuego, y en un carro de caballos de fuego;
- 1010. que fuiste señalado para las reprensiones en sus tiempos, para aplacar la ira del juicio del Señor antes que estallase en furor, y para convertir el corazón del padre al hijo, y para restaurar las tribus de Jacob.
- 1111. Bienaventurados los que te vieron y durmieron en el amor; porque nosotros ciertamente viviremos.
- 1212. Elías fue el que fue cubierto por el torbellino; y Eliseo fue lleno de su espíritu; mientras vivió, no se turbó delante de príncipe alguno, ni nadie le pudo sujetar.
- 1313. Ninguna palabra le pudo vencer; y después de su muerte su cuerpo profetizó.
- 1414. Hizo prodigios en su vida, y en su muerte sus obras fueron maravillosas.
- 1515. Con todo esto el pueblo no se arrepintió, ni se apartó de sus pecados, hasta que fue despojado y llevado de su tierra y esparcido por toda la tierra; con todo, quedó un pueblo pequeño y un gobernante en la casa de David;
- 1616. de los cuales algunos hicieron lo que era agradable a Dios, y algunos multiplicaron los pecados.
- 1717. Ezequías fortificó su ciudad y metió el agua en medio de ella; cavó la roca dura con hierro e hizo pozos para las aguas.
- 1818. En su tiempo subió Senaquerib, y envió a Rabsaces, y alzó su mano contra Sion, y se jactó soberbiamente.
- 1919. Entonces temblaron sus corazones y sus manos, y estuvieron con dolores, como mujeres de parto.
- 2020. Mas invocaron al Señor, que es misericordioso, y extendieron sus manos hacia él; y luego el Santo los oyó desde el cielo, y los libró por el ministerio de Isaías.
- 2121. Él hirió el ejército de los asirios, y su ángel los destruyó.
- 2222. Porque Ezequías había hecho lo que agradaba al Señor, y fue fuerte en los caminos de David su padre, como se lo había mandado el profeta Isaías, que fue grande y fiel en su visión.
- 2323. En su tiempo el sol volvió atrás, y él alargó la vida del rey.
- 2424. Vio por un espíritu excelente lo que había de acontecer al fin, y consoló a los que lloraban en Sion.
- 2525. Mostró lo que había de acontecer para siempre, y las cosas secretas antes que viniesen.