Descenso a los Infiernos · Capítulo 7
Entonces el Hades, recibiendo al Príncipe Satanás, le dijo con vehementes improperios: Oh príncipe de la perdición y adalid de la destrucción, Belcebú, burla de los ángeles, digno de ser escupido por los justos, ¿por qué quisiste hacer esto?
2¿Quisiste crucificar al Rey de la gloria, en cuya muerte nos prometiste tan inmensos despojos?
3Como necio, no supiste lo que hacías.
4Pues he aquí que aquel Jesús por el esplendor de Su divinidad está ahuyentando todas las tinieblas de la muerte, y ha quebrantado los sólidos calabozos de nuestras prisiones, y ha sacado a los cautivos, y ha desatado a los que estaban ligados.
5Y todos los que solían gemir bajo nuestros tormentos se burlan de nosotros, y por sus oraciones nuestros dominios son tomados por asalto, y nuestros reinos conquistados, y ninguna raza de hombres nos tiene ya ningún respeto.
6Además de esto, también somos gravemente amenazados por los muertos, que jamás fueron soberbios con nosotros, y que en ningún tiempo se regocijaron como cautivos.
7Oh Príncipe Satanás, padre de todos los impíos criminales y renegados, ¿por qué quisiste hacer esto?
8De aquellos que desde el principio, hasta ahora, desesperaban de la salvación y de la vida, ningún bramido como era costumbre se escucha ya aquí; ningún gemido de ellos resuena, ni en ninguno de sus rostros se halla rastro de lágrimas.
9Oh Príncipe Satanás, poseedor de las llaves de las regiones inferiores, todas tus riquezas que habías adquirido por el árbol de la transgresión y por la pérdida del paraíso, las has perdido ahora por el árbol de la cruz, y pereció todo tu gozo.
10Cuando suspendiste a aquel Cristo Jesús, el Rey de la gloria, actuabas contra ti mismo y contra mí.
11En adelante sabrás qué tormentos eternos e infinitos castigos has de soportar bajo mi custodia perpetua.
12Oh Príncipe Satanás, autor de la muerte y fuente de toda soberbia, debiste primero haber examinado la mala causa de ese Jesús.
13Aquel en quien no hallaste falta alguna, ¿por qué, sin motivo, te atreviste a crucificarle injustamente? ¿Y por qué trajiste a nuestras regiones a uno inocente y justo, y perdiste a los culpables, a los impíos y a los injustos de todo el mundo?
14Y habiendo hablado así el Hades al Príncipe Satanás, entonces el Rey de la gloria dijo al Hades: El príncipe Satanás estará en tu poder para siempre, en lugar de Adán y de sus hijos, que son mis justos.
Palabras de este capítulo
Lo que estas palabras decían en el original — y dónde más aparecen.
Texto en inglés: Ante-Nicene Fathers, vol. 8, The Gospel of Nicodemus, Part II: The Descent of Christ into Hell (Buffalo: Christian Literature Publishing Co.), Alexander Walker, 1886 (dominio público). Portugués y español: traducción de Lux Veritas a partir de esta edición.
Fuente: Ante-Nicene Fathers, vol. 8, The Gospel of Nicodemus, Part II: The Descent of Christ into Hell (Buffalo: Christian Literature Publishing Co.), Alexander Walker (1886) · dominio público