LUX VERITAS

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Descenso a los Infiernos · Capítulo 6

Al ver esto el Hades y la Muerte, y sus impíos ministros, junto con sus crueles siervos, temblaron al percibir en sus propios dominios la claridad de tan gran luz, cuando vieron a Cristo súbitamente en sus moradas; y clamaron, diciendo: Hemos sido vencidos por Ti.

2¿Quién eres Tú, que al Señor diriges nuestra confusión?

3¿Quién eres Tú que, incorrupto por la destrucción, prueba incorruptible de Tu majestad, con furor condenas nuestro poder?

4¿Quién eres Tú, tan grande y pequeño, humilde y ensalzado, soldado y comandante, admirable guerrero bajo la forma de esclavo, y Rey de la gloria muerto y vivo, a quien inmolado sostuvo la cruz?

5Tú, que yacías muerto en el sepulcro, has descendido a nosotros vivo; y en Tu muerte tembló toda criatura, y los astros celestes se conmovieron; y ahora has sido hecho libre entre los muertos y turbas nuestras legiones.

6¿Quién eres Tú, que liberas a los que estaban cautivos, atados por el pecado original, y los restituyes a su antigua libertad?

7¿Quién eres Tú, que derramas una luz divina, espléndida e iluminadora sobre aquellos que habían sido cegados por la oscuridad de sus pecados?

8De igual manera también todas las legiones de los demonios, aterrorizadas con semejante pavor a causa de su terrible derrota, clamaron diciendo: ¿De dónde eres Tú, oh Jesús, hombre tan poderoso y espléndido en majestad, tan excelente, sin mancha y libre de culpa?

9Pues aquel mundo de la tierra que hasta ahora siempre estuvo sujeto a nosotros, el cual solía pagar tributo para nuestros usos, jamás nos envió semejante hombre muerto, jamás destinó tales dones a los poderes de abajo.

10¿Quién eres, por tanto, Tú, que tan intrépidamente has penetrado en nuestros confines, y que no sólo no temes nuestros castigos, sino que además intentas arrancarlo todo de nuestras cadenas?

11Tal vez seas aquel Jesús de quien nuestro príncipe Satanás dijo que, por Tu muerte de cruz, estabas destinado a recibir el dominio de todo el orbe.

12Entonces el Rey de la gloria, pisoteando a la muerte con Su majestad, y tomando al Príncipe Satanás, lo entregó al poder del Hades, y atrajo a Adán a Su resplandor.

Palabras de este capítulo

Lo que estas palabras decían en el original — y dónde más aparecen.

Texto en inglés: Ante-Nicene Fathers, vol. 8, The Gospel of Nicodemus, Part II: The Descent of Christ into Hell (Buffalo: Christian Literature Publishing Co.), Alexander Walker, 1886 (dominio público). Portugués y español: traducción de Lux Veritas a partir de esta edición.

Fuente: Ante-Nicene Fathers, vol. 8, The Gospel of Nicodemus, Part II: The Descent of Christ into Hell (Buffalo: Christian Literature Publishing Co.), Alexander Walker (1886) · dominio público