Descenso a los Infiernos · Capítulo 11
Estos son los divinos y sagrados misterios que vimos y oímos, yo, Carino, y Leucio.
2No nos es permitido relatar más acerca de los otros misterios de Dios, como Miguel el arcángel nos conjuró, y dijo: Iréis a Jerusalén con vuestros hermanos, y perseveraréis en oraciones, y clamaréis, y glorificaréis la resurrección del Señor Jesucristo, que os resucitó de los muertos juntamente consigo.
3Y con nadie de los hombres hablaréis; y permaneceréis como mudos, hasta que llegue la hora en que el Señor mismo os permita relatar los misterios de Su divinidad.
4Y el arcángel Miguel nos mandó cruzar el Jordán hacia un lugar fértil y abundante, donde hay muchos que resucitaron juntamente con nosotros para testimonio de la resurrección de Cristo el Señor; porque solamente tres días nos fueron concedidos a los que resucitamos de entre los muertos para celebrar en Jerusalén la Pascua del Señor, con nuestros parientes vivos, para testimonio de Cristo el Señor; y fuimos bautizados en el santo río Jordán, recibiendo cada uno de nosotros vestiduras blancas.
5Y después de tres días, habiendo celebrado la Pascua del Señor, todos los que resucitaron juntamente con nosotros fueron arrebatados en las nubes y llevados más allá del Jordán, y ya no fueron vistos por nadie.
6Pero a nosotros se nos dijo que permaneciéramos en la ciudad de Arimatea en oraciones.
7Estas son las cosas que el Señor nos mandó relataros.
8Dadle alabanza y confesión, y arrepentíos, para que Él tenga misericordia de vosotros.
9¡La paz sea con vosotros de parte del mismo Señor Jesucristo, y Salvador de todos nosotros! Amén.
10Y después que hubieron terminado todo, escribiendo en hojas de papel separadas, se levantaron.
11Y Carino entregó lo que escribió en manos de Anás, de Caifás y de Gamaliel; de igual manera también Leucio entregó lo que escribió en manos de Nicodemo y de José.
12Y habiendo sido súbitamente transfigurados, quedaron blanquísimos, y ya no fueron vistos más.
13Y sus escritos fueron hallados exactamente iguales, ni una sola letra de más o de menos.
14Toda la sinagoga de los judíos, al oír todas estas admirables palabras de Carino y de Leucio, se dijeron unos a otros: Verdaderamente todas estas cosas han sido hechas por el Señor, y bendito sea el Señor por los siglos de los siglos. Amén.
15Y todos salieron con gran congoja, golpeándose los pechos con temor y temblor; y se fueron, cada uno a su propia casa.
16Todas estas cosas que fueron dichas por los judíos en su sinagoga, José y Nicodemo las relataron inmediatamente al procónsul.
17Y Pilato mismo escribió todo cuanto había sido hecho y dicho acerca de Jesús por los judíos, y depositó todas las palabras en los registros públicos de su pretorio.
Palabras de este capítulo
Lo que estas palabras decían en el original — y dónde más aparecen.
- Aménאָמֵן«Es firme, es digno de confianza»: lo firmo.
- JésedחֶסֶדLa lealtad amorosa de quien no abandona; traducida como misericordia, benignidad o bondad.
- TeshuváתְּשׁוּבָהArrepentimiento como regreso: dar media vuelta en el camino, no sentir culpa.
- KadoshקָדוֹשׁSanto es lo apartado para un solo uso, no lo moralmente mejor.
Texto en inglés: Ante-Nicene Fathers, vol. 8, The Gospel of Nicodemus, Part II: The Descent of Christ into Hell (Buffalo: Christian Literature Publishing Co.), Alexander Walker, 1886 (dominio público). Portugués y español: traducción de Lux Veritas a partir de esta edición.
Fuente: Ante-Nicene Fathers, vol. 8, The Gospel of Nicodemus, Part II: The Descent of Christ into Hell (Buffalo: Christian Literature Publishing Co.), Alexander Walker (1886) · dominio público