Hechos de Jantipa y Políxena · Capítulo 18
- 1Entonces el sabio Barando dijo: Por la gracia de Dios contaré las cosas enviadas al mundo por el Señor.
- 2El monarca que divisaste es el Demonio; sus ministros son los espíritus inmundos, y los cortesanos son los adoradores de los falsos dioses.
- 3Creyendo reinar sin fin no aguardaba la venida del Mesías.
- 4El cuervo indicaba la debilidad de su reino, pues el cuervo no obedeció al justo Noé, sino que amaba las cosas lastimeras.
- 5El águila que surgió, le quitó el reino y lo llevó al cielo, y el protector que vino a quienes huían hacia el águila con un bastón, es el Señor Jesucristo, que les dejó su bastón, esto es, su preciosa cruz; y el hecho de que lavara a quienes huían a él significa la coraza invulnerable del bautismo, por lo cual no fueron vencidos.
- 6Los hombres capaces enviados al mundo con la cruz son los predicadores de Dios como Pablo, que está ahora con nosotros y contra quien aquel rey no tiene poder.
- 7Esto se te ha mostrado porque aun de los reacios a creer tiene misericordia el Creador.
- 8Mira si podrás hacer mal a Pablo aunque lo procures, habiéndote manifestado Dios la celestial guarda que le ampara.
- 9Acepta mi consejo y no sirvas al señor de la noche, pues del modo que viste desmoronarse su imperio perecerán con él sus adoradores.
- 10Ea, señor mío, vayamos a Pablo a recibir el sagrado baño, no sea que el maligno se enseñoree de nuestras almas.
- 11Respondió Probo: Visitemos antes a Jantipa para saber si vive aún, pues hace veintinueve días que no toma bocado y ayer su rostro parecía de agonizante.