Apocalipsis de Pablo · Capítulo 16
- 1Y él me dijo: Mira hacia abajo nuevamente sobre la tierra y aguarda a que el alma de un hombre impío salga del cuerpo;
- 2aquel que ha provocado al Señor día y noche, diciendo: No creo que haya nada fuera de este mundo;
- 3más bien comeré y beberé y disfrutaré de las cosas que están en el mundo, pues ¿quién es aquel que descendió al infierno y volvió de allí para anunciarnos que hay juicio allí?
- 4Y de nuevo miré y vi todo el desprecio del pecador y cuanto hizo;
- 5y todo se presentó juntamente delante de él en la hora de su trance.
- 6Y aconteció que en la hora en que fue sacado de su cuerpo para el juicio, dijo: Mejor me fuera no haber nacido.
- 7Y después de esto, los santos ángeles y los ángeles malignos y el alma del pecador se encontraron;
- 8y los santos ángeles no hallaron lugar alguno en ella, mas los ángeles malignos la amenazaban.
- 9Y cuando la sacaron del cuerpo, los ángeles la amonestaron tres veces, diciendo: Oh alma miserable, mira tu carne de donde saliste;
- 10pues debes volver a tu carne en el día de la resurrección para recibir la debida retribución por tus pecados y por tu maldad.
- 11Y cuando la sacaron fuera, el ángel que siempre la acompañaba se acercó a ella y le dijo: Oh alma miserable, yo soy el ángel que estuvo a tu lado día tras día,
- 12y di cuenta al Señor de todas tus malas obras, fuesen hechas de noche o de día.
- 13Y si fuese por mi voluntad, no te habría servido ni un solo día; mas de esto nada pude hacer, porque Dios es misericordioso y juez justo;
- 14y Él nos mandó que no cesásemos de ministrar a vuestra alma hasta que se arrepintiese.
- 15Mas tú perdiste el tiempo de tu arrepentimiento; en verdad me he vuelto un extraño para ti, y tú para mí.