4 Adán y Eva · Capítulo 1
- 1Cuando Taré tenía 230 años, enfermó, llamó a su hijo Abraham y le dijo: «Hijo mío, deseo morir».
- 2Pero Abraham se levantó, lo consoló, le rindió todo el honor debido y no lo afligió por ser fabricante de ídolos.
- 3Pues su hijo Abraham era un hombre justo y no soportaba los ídolos; con todo, le mostró todo el respeto debido por ser su padre.
- 4Entonces Taré murió, y Abraham y Nacor lo sepultaron en una montaña. Cuando Abraham ya era adulto, Dios le dijo: «Oh Abraham, sal de tu tierra, de entre tus parientes y de la casa de tu padre, y ve a la tierra que te mostraré».
- 5Abraham se levantó, tomó a Sara, su mujer, y a Lot, hijo de su hermano, y llegaron a la tierra de los amorreos.
- 6Abraham tenía 70 años cuando vio aquella visión; fue su primer viaje desde la tierra de oriente hacia la ribera occidental del río Éufrates.
- 7Abraham llegó y habitó entre reyes; esos reyes se alzaron contra el hijo de su hermano y se lo llevaron cautivo.
- 8Entonces Abraham tomó a sus siervos y a todos los que estaban con él, fue hasta el hijo de su hermano y lo libró de sus manos.
- 9En aquel tiempo Abraham tenía 80 años y no le había nacido ningún hijo, pues su mujer Sara era estéril.
- 10Al volver de la guerra contra aquellos reyes, la gracia de Dios lo atrajo hasta que cruzó la colina de Nablus; desde allí se acercó a Jerusalén, antes de que fuese construida.
- 11Entonces Melquisedec, sacerdote del Dios Altísimo, salió y lo recibió con alegría; Abraham, al verlo, se apresuró, se inclinó ante él en adoración y le besó el rostro; y Melquisedec le dio una buena bendición.
- 12Abraham dio a Melquisedec la décima parte de cuanto llevaba consigo.
- 13Después Abraham habló con Melquisedec acerca de los santos misterios que este había consagrado con sus propias manos. Aquel lugar era excelso, no por mano humana, sino porque Dios mismo lo había ungido.
- 14Después de que Abraham habló con Melquisedec, Dios dijo a Abraham: «No temas; grande es tu recompensa conmigo. Así como Melquisedec, mi sumo sacerdote, te bendijo y te hizo partícipe de los Santos Misterios con él, también te haré partícipe de la gracia celestial con él».
- 15Dios dijo nuevamente a Abraham: «Bendiciendo, te bendeciré; multiplicando, multiplicaré tu descendencia sobre la faz de la tierra».