1 Adán y Eva · Capítulo 79
- 1Y así prosiguieron hasta llegar a un lugar desierto donde no había ovejas; dijo entonces Abel a Caín: "He aquí, hermano mío, que estamos cansados de andar; pues no vemos ninguno de los árboles, ni de los frutos, ni de las hierbas lozanas, ni de las ovejas, ni ninguna de las cosas que me dijiste. ¿Dónde están aquellas ovejas tuyas que me dijiste que bendijera?"
- 2Díjole entonces Caín: "Ven adelante y verás muchas cosas hermosas muy pronto; pero camina delante de mí, hasta que yo te alcance."
- 3Fue entonces Abel adelante, pero Caín se quedó tras él.
- 4Y Abel caminaba en su inocencia, sin dolo; no creyendo que su hermano le quitaría la vida.
- 5Entonces Caín, habiéndole alcanzado, entreteníalo con sus palabras, yendo un poco tras él; y arremetió de pronto contra él y lo hirió con el garrote, golpe tras golpe, hasta dejarlo aturdido.
- 6Mas cayendo Abel en tierra y viendo que su hermano intentaba matarlo, dijo a Caín: "¡Oh hermano mío, ten compasión de mí! ¡Por los pechos que mamamos, no me golpees! ¡Por el vientre que nos llevó y nos dio a luz en el mundo, no me mates a golpes con ese leño! Si me has de matar, toma una de estas grandes piedras y quítame la vida de una vez."
- 7Tomó entonces Caín, el empedernido y desalmado homicida, una piedra grande y destrozó con ella la cabeza de su hermano hasta que sus sesos brotaron y él revolcóse en su sangre delante de él.
- 8Y Caín no se arrepintió de lo que había hecho.
- 9Pero la tierra, cuando la sangre del justo Abel cayó sobre ella, tembló al beber su sangre, y a punto estuvo de tragar a Caín por causa de ello.
- 10Y la sangre de Abel clamaba misteriosamente a Dios, pidiendo venganza contra su matador.
- 11Comenzó luego Caín de presto a cavar la tierra para enterrar a su hermano; porque temblaba del pavor que vino sobre él al ver estremecerse la tierra por su causa.
- 12Echó entonces a su hermano en la fosa que había hecho y lo cubrió de tierra. Mas la tierra no quiso recibirlo, sino que lo arrojó fuera al punto.
- 13Cavó Caín de nuevo la tierra y escondió en ella a su hermano; pero de nuevo la tierra lo vomitó sobre su haz; hasta tres veces la tierra arrojó de esta manera sobre sí el cuerpo de Abel.
- 14La tierra cenagosa lo echó la primera vez por cuanto él no era la primera creación; y arrojólo la segunda vez y no quiso recibirlo porque era justo y bueno, y fue muerto sin causa; y la tierra lo expelió la tercera vez y no lo aceptó para que quedase delante de su hermano por testigo contra él.
- 15Y así se mofó la tierra de Caín, hasta que vino a él la Palabra de Dios tocante a su hermano.
- 16Aironse entonces Dios y enfurecióse en gran manera por la muerte de Abel; tronó desde el cielo y relámpagos iban delante de Él, y la Palabra de Dios vino del cielo a Caín y le dijo: "¿Dónde está Abel tu hermano?"
- 17Respondió entonces Caín con corazón altivo y voz áspera: "¿Por ventura lo sé yo, oh Dios? ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?"
- 18Dijo entonces Dios a Caín: "Maldita sea la tierra que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano; y en cuanto a ti, estarás siempre temblando y errante; y esto te será por señal para que cualquiera que te hallare no te mate."
- 19Lloró entonces Caín porque Dios le había dicho tales palabras, y dijo a Dios: "Oh Dios, cualquiera que me hallare me matará, y seré borrado de sobre la faz de la tierra."
- 20Dijo entonces Dios a Caín: "Cualquiera que te hallare no te matará;" porque antes de esto había dicho Dios a Caín: "Siete castigos pondré sobre cualquiera que matare a Caín." Pues en cuanto a la palabra de Dios a Caín: "¿Dónde está tu hermano?", la dijo Dios con misericordia hacia él, por ver si lo reducía al arrepentimiento.
- 21Porque si Caín se hubiese arrepentido en aquel tiempo y dicho: "Oh Dios, perdona mi pecado y la muerte de mi hermano", Dios le habría perdonado su iniquidad.
- 22Y en cuanto a decir Dios a Caín: "Maldita es la tierra que bebió la sangre de tu hermano", fue esto también misericordia de Dios para con Caín. Porque Dios no lo maldijo a él, sino que maldijo a la tierra; aunque no hubiese sido la tierra la que mató a Abel ni cometió tan nefando pecado.
- 23Por cuanto era justo que la maldición cayese sobre el matador; con todo, en su misericordia Dios gobernó de tal suerte sus juicios para que nadie lo supiese y se apartasen de Caín.
- 24Y díjole: "¿Dónde está tu hermano?" A lo cual respondió diciendo: "No sé." Díjole entonces el Creador: "Anda temblando y estremeciéndote."
- 25Tembló entonces Caín y quedó espantado; y por esta señal lo puso Dios por escarmiento delante de toda la creación como matador de su hermano. Trajo asimismo Dios sobre él temblor y espanto para que viese la paz en que estaba al principio y viese el temblor y el terror que sufría al postre; a fin de que se humillase delante de Dios, se arrepintiese de su pecado y procurase la paz que antes gozaba.
- 26Y en la palabra de Dios que decía: "Siete castigos pondré sobre cualquiera que matare a Caín", no procuraba Dios matar a Caín a espada, sino que buscaba hacerlo morir de ayuno, y de oración y de llanto bajo dura disciplina, hasta el tiempo en que fuese libre de su pecado.
- 27Y los siete castigos son las siete generaciones durante las cuales esperó Dios a Caín por la muerte de su hermano.
- 28Pero en cuanto a Caín, desde que mató a su hermano no halló reposo en ningún lugar; sino que volvió a Adán y Eva, temblando, despavorido y manchado de sangre.