1 Adán y Eva · Capítulo 45
- 1Levantóse entonces Adán y oró a Dios, diciendo: «Mira, este fuego nos ha separado de la cueva en que nos mandaste habitar; mas ahora, he aquí que no podemos entrar en ella».
- 2Oyó entonces Dios a Adán, y le envió Su Palabra, que decía:
- 3«¡Oh Adán! mira este fuego. ¡Cuán diferentes son la llama y el calor del mismo de aquel huerto de delicias y de las cosas buenas que en él hay!
- 4Cuando estabas bajo Mi potestad, todas las criaturas te estaban sujetas; mas después que quebrantaste Mi mandamiento, todas se levantan sobre ti».
- 5Díjole además Dios: «Mira, oh Adán, ¡cómo te ensalzó Satanás! Te despojó de la Deidad y de un estado excelso semejante a Mí, y no te cumplió su palabra; sino que, después de todo, se ha tornado tu enemigo. Él es quien encendió este fuego en el cual pensaba quemaros a ti y a Eva.
- 6¿Por qué, oh Adán, no guardó su pacto contigo ni siquiera un día; sino que te despojó de la gloria que estaba sobre ti cuando te rendiste a su mandato?
- 7¿Piensas tú, Adán, que te amaba cuando concertó esta alianza contigo? ¿O que te amaba y deseaba ponerte en alto?
- 8Mas no, Adán, no hizo todo aquello por amor a ti; sino que quiso hacerte salir de la luz a las tinieblas; y de un estado ensalzado a la degradación; de la gloria a la bajeza; del gozo al llanto; y del reposo al ayuno y desfallecimiento».
- 9Dijo también Dios a Adán: «Mira este fuego encendido por Satanás alrededor de tu cueva; contempla esta maravilha que te rodea; y sabe que rodeará tanto a ti como a tu simiente, cuando obedeciereis a su mandato; que os atormentará con fuego; y que descenderéis al infierno después de muertos.
- 10Entonces verás el ardor de su fuego, que arderá en torno a ti y asimismo a tu simiente. No seréis librados de él hasta Mi venida; tal como ahora no puedes entrar en tu cueva a causa del gran fuego que la circunda; hasta que Mi Palabra venga y os abra camino en el día en que Mi pacto se cumpla.
- 11No hay camino al presente para que pases de esta vida al descanso, hasta que venga Mi Palabra, la cual es Mi Palabra. Entonces Él os abrirá camino, y tendréis reposo». Llamó entonces Dios con Su Palabra al fuego que ardía alrededor de la cueva, mandándole que se partiese en dos, hasta que Adán hubiese pasado por él. Y el fuego se dividió por mandato de Dios, y se abrió paso para Adán.
- 12Y Dios retiró Su Palabra de Adán.