3 Macabeos · Capítulo 6
- 1Entonces Eleazar, un anciano famoso, natural de las regiones interiores, cuyo carácter estaba adornado de todos los dones divinos, aquietó a los que estaban a su alrededor.
- 2Les rogó que cesaran de clamar al santo Dios en oración.
- 3Así oró: ¡Rey omnipotente, altísimo Dios Todopoderoso, que gobiernas toda la creación con misericordia!
- 4Mira a la descendencia de Abraham, a los hijos de Jacob, que santificaste, pueblo de tu heredad, injustamente destruido en tierra extranjera.
- 5Tú, oh Padre, destruiste a Faraón con sus carros y numeroso ejército, iluminando a este mismo pueblo cuando peregrinó.
- 6Cuando Senaquerib con su hueste innumerable se vanaglorió cruelmente, tú quebrantaste su poder.
- 7Los tres compañeros en Babilonia que exponían sus vidas a las llamas fueron salvados por ti.
- 8Daniel, calumniado y arrojado a los leones hambrientos, fue rescatado sano y salvo.
- 9Jonás, consumido en las entrañas del pez, lo mostraste incólume a todos sus familiares.
- 10Ahora, oh Padre que aborreces la arrogancia, ten piedad de nosotros que somos ultrajados por impíos sin ley.
- 11Que los paganos vean hoy que no nos has abandonado, oh Dios de Israel.
- 12Aun oprimidos en tierra extranjera, no cedemos a la tentación de abandonarte.
- 13¡Ten piedad de nosotros, Señor creador de todas las cosas, y manifiesta tu misericordia ahora!
- 14Mientras Eleazar terminaba de orar, el rey llegó al hipódromo con las fieras y toda su pompa militar.
- 15Los judíos, al verlo, clamaron al cielo, de modo que los valles vecinos resonaban con el grito.
- 16El rey detuvo los elefantes, indeciso sobre lo que debería hacer.
- 17Dos ángeles gloriosos aparecieron visiblemente del cielo, aterrorizando a las huestes que cercaban a los judíos.
- 18Flaqueó su ánimo y temblaron sus miembros.
- 19Los elefantes se volvieron contra las tropas armadas que los seguían, aplastándolas y destruyéndolas.
- 20La cólera del rey se transformó en compasión y él lloró a causa de lo que había tramado.
- 21Al oír el clamor de los judíos y verlos postrados, quedó lleno de ira contra sus consejeros.
- 22Ordenó que los judíos fuesen inmediatamente liberados y recibiesen todos los favores necesarios.
- 23Reconoció públicamente que el Dios de Israel los había protegido.
- 24El rey escribió una carta a los gobernadores de las provincias en favor de los judíos.
- 25La reina Berenice también intervino en favor de ellos, y los males fueron apartados.
- 26Los judíos salvados alabaron a Dios, su santo Salvador.