1 Enoc · Capítulo 98
- 11. Y ahora os juro, a los sabios y a los necios, que tendréis muchas experiencias sobre la tierra.
- 22. Porque vosotros, hombres, os pondréis más adornos que una mujer, y vestidos de colores más que una virgen; en realeza, y en grandeza, y en poder, y en plata, y en oro, y en púrpura, y en esplendor, y en comida serán derramados como agua.
- 33. Por tanto les faltará doctrina y sabiduría, y por ello perecerán juntamente con sus bienes; y con toda su gloria y su esplendor, y en vergüenza, y en matanza, y en gran miseria, sus espíritus serán echados en el horno de fuego.
- 44. Os he jurado, pecadores, que así como un monte no ha venido a ser esclavo, y un collado no viene a ser sierva de una mujer, así tampoco el pecado ha sido enviado sobre la tierra, sino que el hombre por sí mismo lo ha creado; y bajo gran maldición caerán los que lo cometen.
- 55. Y la esterilidad no ha sido dada a la mujer, sino que por las obras de sus propias manos muere sin hijos.
- 66. Os he jurado, pecadores, por el Santo y Grande, que todas vuestras malas obras están reveladas en los cielos, y que ninguna de vuestras obras de opresión está cubierta y escondida.
- 77. Y no penséis en vuestro espíritu, ni digáis en vuestro corazón, que no sabéis y que no veis que todo pecado es registrado cada día en el cielo, en la presencia del Altísimo.
- 88. Desde ahora sabéis que toda vuestra opresión, con que oprimís, es escrita cada día hasta el día de vuestro juicio.
- 99. ¡Ay de vosotros, necios, porque por vuestra necedad pereceréis! Y transgredís contra los sabios, y así la buena suerte no será vuestra porción.
- 1010. Y ahora sabed que estáis preparados para el día de la destrucción; por tanto, no esperéis vivir, pecadores, sino que partiréis y moriréis; porque no conocéis rescate; porque estáis preparados para el día del gran juicio, para el día de la tribulación y de gran vergüenza para vuestros espíritus.
- 1111. ¡Ay de vosotros, obstinados de corazón, que obráis la maldad y coméis sangre! ¿De dónde tenéis cosas buenas para comer, y beber, y saciaros? De todas las cosas buenas que el Señor, el Altísimo, ha puesto en abundancia sobre la tierra; por tanto no tendréis paz.
- 1212. ¡Ay de vosotros, que amáis las obras de la injusticia! ¿Por qué esperáis buena suerte para vosotros mismos? Sabed que seréis entregados en manos de los justos, y ellos os cortarán el cuello, y os matarán, y no tendrán misericordia de vosotros.
- 1313. ¡Ay de vosotros, que os alegráis de la tribulación de los justos! Porque ninguna sepultura será cavada para vosotros.
- 1414. ¡Ay de vosotros, que menospreciáis las palabras de los justos! Porque no tendréis esperanza de vida.
- 1515. ¡Ay de vosotros, que escribís palabras mentirosas e impías! Porque escriben sus mentiras para que los hombres las oigan y obren impíamente con su prójimo. Por tanto no tendrán paz, sino que morirán de muerte repentina.