1 Enoc · Capítulo 53
- 11. Allí mis ojos vieron un valle profundo, con bocas abiertas; y todos los que moran en la tierra, y en el mar, y en las islas le traerán dádivas, y presentes, y señales de homenaje; mas aquel valle profundo no se llenará.
- 22. Y sus manos cometen obras inicuas, y los pecadores devoran a todos los que inicuamente oprimen; con todo, los pecadores serán destruidos delante del rostro del Señor de los Espíritus, y serán desterrados de la faz de su tierra, y perecerán por los siglos de los siglos.
- 33. Porque vi a todos los ángeles del castigo que allí permanecían y preparaban todos los instrumentos de Satanás.
- 44. Y pregunté al ángel de paz que iba conmigo: ¿Para quién preparan estos instrumentos?
- 55. Y él me dijo: Los preparan para los reyes y los poderosos de esta tierra, para que por medio de ellos sean destruidos.
- 66. Y después de esto el Justo y Escogido hará aparecer la casa de su congregación; desde entonces no serán más estorbados, en el nombre del Señor de los Espíritus.
- 77. Y estos montes no permanecerán como la tierra delante de su justicia, sino que los collados serán como una fuente de agua; y los justos tendrán reposo de la opresión de los pecadores.