1 Enoc · Capítulo 54
- 11. Y miré y me volví a otra parte de la tierra, y vi allí un valle profundo, con fuego ardiente.
- 22. Y trajeron a los reyes y a los poderosos, y comenzaron a echarlos en este valle profundo.
- 33. Y allí mis ojos vieron cómo hicieron de estos sus instrumentos: cadenas de hierro de peso inmensurable.
- 44. Y pregunté al ángel de paz que iba conmigo, diciendo: ¿Para quién se preparan estas cadenas?
- 55. Y él me dijo: Estas se preparan para los ejércitos de Azazel, para que los tomen y los echen en el abismo de la completa condenación; y cubrirán sus quijadas con piedras ásperas, como mandó el Señor de los Espíritus.
- 66. Y Miguel, y Gabriel, y Rafael, y Fanuel los asirán en aquel gran día, y los echarán en aquel día en el horno ardiente, para que el Señor de los Espíritus tome venganza de ellos por su injusticia, en sujetarse a Satanás y descarriar a los que moran en la tierra.
- 77. Y en aquellos días vendrá el castigo de parte del Señor de los Espíritus, y él abrirá todas las cámaras de las aguas que están sobre los cielos, y de las fuentes que están debajo de la tierra.
- 88. Y todas las aguas se juntarán con las aguas: la que está sobre los cielos es la masculina, y el agua que está debajo de la tierra es la femenina.
- 99. Y destruirán a todos los que moran en la tierra y a los que moran debajo de los confines del cielo.
- 1010. Y cuando hayan reconocido la injusticia que han obrado en la tierra, entonces por estas perecerán.