1 Enoc · Capítulo 5
- 11. Observad cómo los árboles se cubren de hojas verdes y dan fruto; por tanto, atended y sabed, acerca de todas sus obras, y reconoced que el que vive para siempre las hizo así.
- 22. Y todas sus obras prosiguen así de año en año para siempre, y todas las tareas que cumplen para él; y sus tareas no mudan, sino que como Dios lo ordenó, así se hace.
- 33. Y mirad cómo el mar y los ríos, de la misma manera, cumplen sus tareas y no las mudan, conforme a sus mandamientos.
- 44. Mas vosotros, vosotros no habéis sido firmes, ni habéis cumplido los mandamientos del Señor; antes os habéis apartado y habéis hablado palabras soberbias y duras, con vuestras bocas inmundas, contra su grandeza. ¡Oh duros de corazón, no hallaréis paz!
- 55. Por tanto maldeciréis vuestros días, y los años de vuestra vida perecerán, y los años de vuestra destrucción se multiplicarán en maldición eterna, y no hallaréis misericordia.
- 66. En aquellos días haréis de vuestros nombres una maldición eterna para todos los justos, y por vosotros maldecirán todos los que maldicen, y todos los pecadores e impíos imprecarán por vosotros.
- 77. Mas para los escogidos habrá luz, y gozo, y paz, y ellos heredarán la tierra; y para vosotros, impíos, habrá maldición.
- 88. Y entonces será dada sabiduría a los escogidos, y todos vivirán y nunca más pecarán, ni por impiedad ni por soberbia; mas los que son sabios serán humildes.
- 99. Y no volverán a transgredir, ni pecarán todos los días de su vida, ni morirán por la ira o el furor divino, sino que cumplirán el número de los días de su vida. Y su vida será acrecentada en paz, y los años de su gozo serán multiplicados, en eterna alegría y paz, todos los días de su vida.