1 Enoc · Capítulo 48
- 11. Y en aquel lugar vi la fuente de la justicia, que era inagotable; y alrededor de ella había muchas fuentes de sabiduría; y todos los sedientos bebían de ellas y se llenaban de sabiduría, y sus moradas eran con los justos, y santos, y escogidos.
- 22. Y en aquella hora aquel Hijo del Hombre fue nombrado en la presencia del Señor de los Espíritus, y su nombre delante de la Cabeza de los Días.
- 33. Sí, antes que el sol y las señales fuesen creados, antes que las estrellas del cielo fuesen hechas, su nombre fue nombrado delante del Señor de los Espíritus.
- 44. Él será un cayado para los justos, en que se apoyen y no caigan; y será la luz de los gentiles, y la esperanza de los que están turbados de corazón.
- 55. Todos los que moran en la tierra se postrarán y adorarán delante de él, y alabarán, y bendecirán, y celebrarán con cánticos al Señor de los Espíritus.
- 66. Y por esta razón fue escogido y escondido delante de él, antes de la creación del mundo y para siempre.
- 77. Y la sabiduría del Señor de los Espíritus le ha revelado a los santos y justos; porque él ha guardado la suerte de los justos, porque aborrecieron y menospreciaron este mundo de injusticia, y aborrecieron todas sus obras y caminos en el nombre del Señor de los Espíritus; porque en su nombre son salvos, y conforme a su buena voluntad ha sido lo que toca a su vida.
- 88. En estos días los reyes de la tierra habrán quedado de semblante abatido, y también los fuertes que poseen la tierra por causa de las obras de sus manos; porque en el día de su angustia y aflicción no podrán salvarse a sí mismos.
- 99. Y yo los entregaré en manos de mis escogidos; como la paja en el fuego, así arderán delante del rostro de los santos; como el plomo en el agua, así se hundirán delante del rostro de los justos, y no se hallará más rastro de ellos.
- 1010. Y en el día de su aflicción habrá reposo en la tierra, y delante de ellos caerán y no se levantarán más; y no habrá quien los tome con sus manos y los levante; porque han negado al Señor de los Espíritus y a su Ungido. Bendito sea el nombre del Señor de los Espíritus.