1 Enoc · Capítulo 40
- 11. Y después de esto vi millares de millares y diez mil veces diez mil; vi una multitud sin número y sin cuenta, que estaba delante del Señor de los Espíritus.
- 22. Y a los cuatro lados del Señor de los Espíritus vi cuatro presencias, diferentes de los que no duermen, y aprendí sus nombres; porque el ángel que iba conmigo me dio a conocer sus nombres y me mostró todas las cosas escondidas.
- 33. Y oí las voces de aquellas cuatro presencias, mientras proferían alabanzas delante del Señor de la gloria.
- 44. La primera voz bendice al Señor de los Espíritus por los siglos de los siglos.
- 55. Y la segunda voz oí bendiciendo al Escogido y a los escogidos que dependen del Señor de los Espíritus.
- 66. Y la tercera voz oí orar e interceder por los que moran en la tierra y suplican en el nombre del Señor de los Espíritus.
- 77. Y oí la cuarta voz apartando a los satanes y prohibiéndoles venir delante del Señor de los Espíritus para acusar a los que moran en la tierra.
- 88. Después de esto pregunté al ángel de paz que iba conmigo, que me mostró todo lo que está escondido: ¿Quiénes son estas cuatro presencias que he visto y cuyas palabras he oído y escrito?
- 99. Y él me dijo: Este primero es Miguel, el misericordioso y longánimo; y el segundo, que está puesto sobre todas las enfermedades y todas las heridas de los hijos de los hombres, es Rafael; y el tercero, que está puesto sobre todos los poderes, es Gabriel; y el cuarto, que está puesto sobre el arrepentimiento para esperanza de los que heredan la vida eterna, se llama Fanuel.
- 1010. Y estos son los cuatro ángeles del Señor de los Espíritus y las cuatro voces que oí en aquellos días.