1 Enoc · Capítulo 25
- 11. Y él me dijo: Enoc, ¿por qué me preguntas acerca de la fragancia del árbol, y por qué deseas conocer la verdad?
- 22. Entonces le respondí, diciendo: Deseo saber acerca de todo, pero especialmente acerca de este árbol.
- 33. Y él respondió, diciendo: Este alto monte que has visto, cuya cumbre es como el trono de Dios, es su trono, donde el Santo y Grande, el Señor de la Gloria, el Rey Eterno, se sentará cuando descienda a visitar la tierra con bondad.
- 44. Y en cuanto a este árbol fragante, a ningún mortal le es permitido tocarlo hasta el gran juicio, cuando él tome venganza de todos y lleve todo a su consumación para siempre. Entonces será dado a los justos y santos.
- 55. Su fruto será alimento para los escogidos; será trasplantado al lugar santo, al templo del Señor, el Rey Eterno.
- 66. Entonces se alegrarán con alegría y se regocijarán, y entrarán en el lugar santo; y su fragancia estará en sus huesos, y vivirán larga vida sobre la tierra, como vivieron tus padres; y en sus días ninguna tristeza, ni plaga, ni tormento, ni calamidad los tocará.
- 77. Entonces bendije al Dios de la Gloria, el Rey Eterno, que ha preparado tales cosas para los justos, y las ha creado, y ha prometido dárselas.