1 Clemente · Capítulo 9
- 1Por tanto, obedezcamos a su magnífica y gloriosa voluntad. Supliquemos su misericordia y bondad, postrémonos delante de él y convirtámonos a su compasión, abandonando los vanos trabajos, contiendas y envidia que llevan a la muerte.
- 2Miremos fijamente a los que sirvieron perfectamente a su magnificencia y gloria.
- 3Tomemos a Enoc, que fue hallado justo en la obediencia y fue trasladado, sin que se descubriera su muerte.
- 4Noé fue hallado fiel y por su ministerio predicó regeneración al mundo, y el Señor salvó por medio de él a los seres vivos que entraron en armonía en el arca.