1 Clemente · Capítulo 48
- 1Quitemos, por tanto, esto rápidamente y postrémonos delante del Señor, y lloremos, suplicándole que, volviéndose misericordioso, se reconcilie con nosotros y nos restaure a nuestra antigua conducta de amor fraternal.
- 2Porque esta es la puerta de la justicia que se abre para la vida, como está escrito: Abridme las puertas de la justicia, para que entrando en ellas yo alabe al Señor.
- 3Esta es la puerta del Señor; los justos entrarán por ella.
- 4Habiendo, por tanto, muchas puertas abiertas, aquella en justicia es la que está en Cristo.