Testamento de Isaac · Capítulo 9
- 11. Y él me condujo y me llevó a un río de fuego, cuyas aguas bramaban y su estruendo era como estruendo de trueno del cielo.
- 22. Y vi una multitud de almas anegadas en él; y los que estaban en aquel río clamaban y lloraban a gran voz, y había gran turbación y muchos gemidos.
- 33. Mas es un fuego inteligente que no toca a los justos, sino que quema a los pecadores y los hierve en el hedor que los rodea.
- 44. Vi también el pozo del abismo, cuyo humo subía en densas nubes; vi hombres hundidos en él crujiendo los dientes, dando alaridos y lamentándose, y gimiendo cada uno.
- 55. El ángel me dijo: Mira y contempla a estos otros también. Y cuando puse mis ojos en ellos, el ángel me dijo: Estos son los que cometieron el pecado de Sodoma; estos en verdad están en gravísimo tormento.
- 66. Vi también hoyos llenos de gusanos que no duermen; y vi a Abdemerucos, que está puesto sobre los tormentos, hecho todo de fuego, conminando a los verdugos en el infierno y diciendo: Castigadlos hasta que reconozcan que Dios existe.
- 77. Vi una casa edificada de piedras de fuego, y debajo de ella yacían hombres crecidos, gritando y lamentándose. El ángel me dijo: Mira con tus propios ojos y contempla estos tormentos.
- 88. Y dije al ángel: Mis ojos no lo han podido resistir; ¿hasta cuándo han de durar estos tormentos? Y él me dijo: Hasta que el Dios misericordioso tenga piedad de ellos.