Salmos 151-155 · Capítulo 2
- 11. Salmo 152. Dicho por David cuando luchaba con el león y el lobo que se llevaron una oveja de su rebaño. Oh Dios, oh Dios, ven en mi socorro; ayúdame y sálvame; libra mi alma del matador.
- 22. ¿Descenderé yo al Seol por la boca del león? ¿O me confundirá el lobo?
- 33. ¿No les bastaba acechar el rebaño de mi padre y despedazar una oveja del ganado de mi padre, sino que querían también destruir mi alma?
- 44. Ten piedad, oh Señor, y salva a tu santo de la destrucción, para que cuente tus glorias en todos sus tiempos y alabe tu gran nombre,
- 55. cuando le hubieres librado de las manos del león destructor y del lobo rapaz, y cuando hubieres rescatado mi cautiverio de las manos de las fieras.
- 66. Pronto, oh Señor mío, envía de delante de ti un libertador, y sácame del hoyo abierto, que me aprisiona en sus profundidades.