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Sabiduría de Salomón · Capítulo 8

  1. 11. La sabiduría se extiende poderosamente de un extremo al otro, y gobierna todas las cosas con suavidad.
  2. 22. La amé y la busqué desde mi juventud; procuré tomarla por esposa, y me enamoré de su hermosura.
  3. 33. Ella muestra su nobleza viviendo en intimidad con Dios; sí, el mismo Señor de todas las cosas la amó.
  4. 44. Porque ella está iniciada en los misterios de la ciencia de Dios, y escoge sus obras.
  5. 55. Si las riquezas son bien deseable en esta vida, ¿qué hay más rico que la sabiduría, que obra todas las cosas?
  6. 66. Y si la prudencia es la que obra, ¿quién entre todos los seres es artífice más hábil que ella?
  7. 77. Y si alguno ama la justicia, los trabajos de ella son virtudes; porque ella enseña la templanza y la prudencia, la justicia y la fortaleza, que son las cosas más provechosas a los hombres en esta vida.
  8. 88. Si alguno desea mucha experiencia, ella conoce las cosas antiguas y conjetura con acierto las venideras; conoce las sutilezas de los discursos y sabe declarar los enigmas; prevé las señales y los prodigios, y lo que sucederá en las estaciones y los tiempos.
  9. 99. Por eso determiné tomarla para que viviese conmigo, sabiendo que sería mi consejera en los bienes y mi consuelo en los cuidados y en la tristeza.
  10. 1010. Por ella tendré gloria delante de la multitud y honra entre los ancianos, aunque yo sea joven.
  11. 1111. Seré hallado agudo en el juicio, y seré admirado delante de los grandes.
  12. 1212. Cuando yo calle, esperarán; cuando hable, estarán atentos; y si hablo largamente, pondrán la mano sobre su boca.
  13. 1313. Además, por medio de ella alcanzaré la inmortalidad, y dejaré memoria eterna a los que vendrán después de mí.
  14. 1414. Gobernaré los pueblos, y las naciones me estarán sujetas.
  15. 1515. Tiranos terribles temerán al oír hablar de mí; me mostraré bueno entre el pueblo y valiente en la guerra.
  16. 1616. Cuando entre en mi casa, reposaré con ella; porque su compañía no tiene amargura, ni su trato tristeza, sino gozo y alegría.
  17. 1717. Considerando estas cosas en mí mismo, y ponderándolas en mi corazón, que en la alianza con la sabiduría está la inmortalidad,
  18. 1818. y que gran deleite es su amistad, y que en las obras de sus manos hay riquezas infinitas, y en su trato, prudencia, y en conversar con ella, buena fama, anduve buscando cómo tomarla para mí.
  19. 1919. Porque yo era un niño de buen ingenio, y me cupo en suerte una buena alma;
  20. 2020. o más bien, siendo bueno, entré en un cuerpo sin mancha.
  21. 2121. Mas sabiendo que no podría poseerla si Dios no me la daba, y ya era sabiduría saber de quién venía este don, me dirigí al Señor y le rogué, y dije con todo mi corazón: