LUX VERITAS

Escrituras y Manuscritos

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Historia de los Recabitas · Capítulo 10

  1. 11. Oíd, hijos de los hombres, oíd la manera de vivir de los bienaventurados; porque Dios nos asentó en esta tierra, por cuanto somos santos, aunque no inmortales.
  2. 22. Porque la tierra produce frutos fragantes, y de los troncos de los árboles mana agua más dulce que la miel, y esto es nuestro sustento y bebida.
  3. 33. Asimismo oramos de noche y de día, y esta es toda nuestra ocupación.
  4. 44. Oíd, hijos de los hombres: entre nosotros no hay vid, ni campo labrado, ni obra de madera ni de hierro; ni tenemos casa ni edificio alguno, ni fuego, ni espada, ni hierro forjado o tosco, ni plata, ni oro, ni aire demasiado pesado o penetrante.
  5. 55. Ninguno de nosotros toma para sí mujer sino solo por el tiempo necesario para engendrar dos hijos; y habiendo engendrado dos hijos, se apartan el uno del otro y perseveran en castidad, no acordándose de haber tenido trato carnal, sino viviendo en virginidad como al principio.
  6. 66. Y el un hijo queda para el matrimonio, y el otro para la virginidad.