Historia de los Recabitas · Capítulo 9
- 11. Y el rey nos dijo: «Bien habéis hecho. Ahora, pues, mezclaos con mi pueblo, comed pan, bebed vino y glorificad a vuestro Señor, y serviréis a Dios y al rey».
- 22. Mas respondimos: «No desobedeceremos a Dios». Enfurecióse entonces el rey y nos metió en la cárcel, y pasamos allí aquella noche.
- 33. Y he aquí que una luz resplandeció en el aposento, y un ángel abrió la prisión, y tomándonos por los cabellos de la cabeza nos sacó de la cárcel, y nos puso junto al agua del río, diciéndonos: «Adondequiera que fuere el agua, id vosotros también».
- 44. Y caminamos con el agua y con el ángel. Cuando, pues, nos hubo traído a este lugar, el río se secó y el agua fue tragada por el abismo; e hizo muro en derredor de esta tierra, y levantóse un muro de nubes y sombra sobre el agua; y no nos dispersó por toda la tierra, sino que nos dio esta morada.