Evangelio del Pseudo-Mateo · Capítulo 16
- 11. Y al sexto día entraron en Belén, donde pasaron reposadamente el séptimo día.
- 22. Y al octavo día circuncidaron al infante, poniéndole por nombre Jesús, tal como había sido llamado por el ángel antes de haber sido concebido en el vientre.
- 33. Cumplidos luego los días de la purificación de María conforme a la ley de Moisés, llevó José al niño al templo del Señor.
- 44. Y habiendo recibido el niño el rito legal, presentaron por Él la ofrenda acostumbrada: un par de tórtolas o dos pichones.
- 55. Hallábase en el santuario un varón justo y piadoso de Dios, de edad de ciento doce años, llamado Simeón.
- 66. Había recibido revelación del Señor de que no vería la muerte corporal antes de contemplar al Cristo, Hijo de Dios, viviendo en la carne.
- 77. Y al divisar al niño prorrumpió en júbilo diciendo a gran voz: ¡Dios ha visitado a su pueblo, y el Señor ha confirmado su santa promesa!
- 88. Y corriendo hacia Él, postróse y le adoró.
- 99. Y tomándolo en sus brazos sobre su manto, besó sus pies divinos exclamando: Ahora, Señor, despides a tu siervo en paz, conforme a tu santa palabra: porque han visto mis ojos tu salvación, la cual has preparado en presencia de todos los pueblos, luz para iluminación de los gentiles y gloria de tu pueblo Israel.
- 1010. Hallábase también en el templo Ana profetisa, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, la cual había vivido con su marido siete años desde su virginidad, y era ya viuda de ochenta y cuatro años.
- 1111. Y no se apartaba del templo de Dios día ni noche, sirviendo con ayunos y continuas oraciones.
- 1212. Esta asimismo se postró adorando al infante y proclamando: En Él se halla la verdadera redención del mundo.