Evangelio del Pseudo-Mateo · Capítulo 17
- 11. Y pasado el segundo año, vinieron del oriente unos magos a Jerusalén trayendo opulentos presentes.
- 22. E inquirían diligentemente de los judíos, diciendo: ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque vimos su estrella en el oriente y venimos con ánimo de adorarle.
- 33. Y llegando esta noticia a oídos del rey Herodes, turbóse en sobremanera, y convocando a los príncipes de los sacerdotes y a los letrados del pueblo, les preguntaba con afán dónde habían profetizado que debía nacer el Cristo.
- 44. Ellos respondieron: En Belén de Judá.
- 55. Porque así está escrito: Y tú, Belén, de la tierra de Judá, no eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; porque de ti saldrá un Caudillo que apacentará a mi pueblo Israel.
- 66. Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, inquirió de ellos puntualmente el tiempo en que se les había aparecido la estrella.
- 77. Y enviándolos a Belén, les dijo: Id allá y averiguad con suma diligencia acerca del infante; y cuando lo halléis, hacédmelo saber para que vaya yo también y le rinda adoración.
- 88. Y habiendo oído al rey, partieron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, sirviéndoles de guía hasta que llegó y se detuvo sobre donde estaba el niño.
- 99. Y al ver la estrella regocijáronse con grandísimo gozo; y entrando en la casa, vieron al niño Jesús sentado en el regazo de su madre María.
- 1010. Y postrándose le adoraron; y abriendo sus tesoros, presentaron valiosos dones a los bienaventurados María y José.
- 1111. Y al propio niño ofreció cada uno de ellos una moneda de fino oro.
- 1212. Y de igual manera ofreció el uno oro, el otro incienso y el tercero olorosa mirra.
- 1313. Y apercibidos por revelación en sueños de que no volviesen a Herodes, regresaron a su patria por otro camino.