Protoevangelio de Santiago · Capítulo 16
- 11. 'Devuelve, pues,' prosiguió el sacerdote, 'la virgen que recibiste del templo del Señor.' Y llenáronse de lágrimas los ojos de José. Mas añadió el sacerdote: 'Os haré beber del agua de la prueba de los celos del Señor, y manifestará vuestros pecados delante de vuestros propios ojos.'
- 22. Y tomando del agua, hizo beber de ella a José, y le envió a la montaña; y volvió sano y salvo. Hizo asimismo beber a María, y la envió a la montaña; y volvió sana y salva. Y maravillóse todo el pueblo de que no apareciese pecado en ellos.
- 33. Y dijo el sacerdote: 'Puesto que el Señor Dios no ha manifestado vuestro pecado, tampoco yo os condeno.' Y los despidió. Y tomando José a María, se fue a su casa, lleno de gozo y glorificando al Dios de Israel.