Policarpo a los Filipenses · Capítulo 5
- 11. Capítulo 5 — Los deberes de los diáconos, de los jóvenes y de las vírgenes.
- 22. Sabiendo, pues, que 'Dios no puede ser burlado', debemos andar dignamente conforme a su mandamiento y gloria.
- 33. De igual manera, los diáconos deben ser irreprensibles delante de su justicia, como siervos de Dios y de Cristo, y no de los hombres.
- 44. No calumniadores, no de doble palabra, no codiciosos de ganancias deshonestas, sino templados en todas las cosas, compasivos, diligentes, andando conforme a la verdad del Señor, quien se hizo siervo de todos.
- 55. Si le agradamos en este siglo presente, recibiremos también el siglo venidero, conforme a lo que él nos prometió, que nos resucitará de entre los muertos; y que si nos conducimos dignamente de él, 'también reinaremos con él', si tan solo creemos.
- 66. Asimismo, que los jóvenes sean irreprensibles en todas las cosas, cuidando con especial esmero de conservar la castidad y frenándose a sí mismos de toda suerte de mal.
- 77. Porque bueno es que sean refrenados de los deseos carnales que hay en el mundo, por cuanto 'toda concupiscencia milita contra el espíritu'; y 'ni los fornicarios, ni los afeminados, ni los que se echan con varones heredarán el reino de Dios', ni aquellos que cometen torpezas.
- 88. Por lo cual, es menester abstenerse de todas estas cosas, sometiéndose a los ancianos y diáconos, como a Dios y a Cristo.
- 99. Las vírgenes asimismo deben andar con una conciencia limpia e irreprensible.