Pistis Sofía · Capítulo 73
María se adelantó y dijo: Señor mío, mi morador de luz tiene oídos, y yo oigo en mi poder de luz, y tu espíritu, que está conmigo, me ha dado claridad. Escucha, pues, para que hable acerca de las alabanzas que ha pronunciado Pistis Sophia. Tu poder las profetizó antiguamente por medio de David en el salmo vigésimo noveno, diciendo:
2Te exaltaré, oh Señor, porque me has acogido y no has permitido que mis enemigos se alegren a costa mía. Oh Señor, Dios mío, clamé a ti y me sanaste. Oh Señor, has sacado mi alma del infierno; me has salvado de entre los que descienden a la fosa.
3Cantad alabanzas al Señor, vosotros sus santos, y dad gracias por el recuerdo de su santidad. Pues hay ira en su enojo, pero vida en su voluntad. El llanto permanece al anochecer, pero la alegría llega por la mañana.
4Mas yo dije en mi prosperidad: Nunca seré conmovida. Por tu voluntad, oh Señor, diste fuerza a mi belleza. Apartaste tu rostro y quedé turbada. A ti, oh Señor, clamaré, y al Señor dirigiré mi súplica.
5¿Qué provecho hay en mi sangre si desciendo a la destrucción? ¿Te alabará el polvo o declarará tu verdad? El Señor me ha oído y ha tenido misericordia de mí; el Señor se ha vuelto mi ayudador.
6Has convertido mi llanto en alegría; has rasgado mi vestido de saco y me has ceñido de gozo, para que mi gloria te cante alabanzas y no calle. Oh Señor, Dios mío, te daré gracias por siempre.
7Y cuando María hubo dicho esto, el Primer Misterio le dijo: Bien dicho, muy bien, María, bienaventurada. Y prosiguió el discurso y dijo a los discípulos: Sophia continuó este canto y dijo:
8La Luz se ha vuelto mi salvador. Ha convertido mis tinieblas en luz, ha rasgado el caos que me rodeaba y me ha ceñido de luz.
9Aconteció entonces que, cuando el Primer Misterio hubo acabado de decir estas palabras, Marta se adelantó y dijo: Señor mío, tu poder profetizó antiguamente por medio de David acerca de estas palabras:
10El Señor se ha vuelto mi ayudador. Ha convertido mi lamentación en alegría; ha rasgado mi manto de luto y me ha ceñido de gozo.
11Y aconteció que, cuando el Primer Misterio oyó a Marta pronunciar estas palabras, dijo: Bien dicho, y muy bien, Marta.
Palabras de este capítulo
Lo que estas palabras decían en el original — y dónde más aparecen.
- JésedחֶסֶדLa lealtad amorosa de quien no abandona; traducida como misericordia, benignidad o bondad.
- GraciaχάριςFavor dado a quien no hizo nada para merecerlo y no puede devolverlo.
- KavodכָּבוֹדGloria como peso: lo que tiene densidad real, no brillo.
- KadoshקָדוֹשׁSanto es lo apartado para un solo uso, no lo moralmente mejor.
Texto en inglés: Pistis Sophia (London: J. M. Watkins), G. R. S. Mead, 1921 (dominio público). Portugués y español: traducción de Lux Veritas a partir de esta edición.
Fuente: Pistis Sophia (London: J. M. Watkins), G. R. S. Mead (1921) · dominio público