Pistis Sofía · Capítulo 50
Y habiendo Jesús oído estas palabras, dijo: "Bien dicho, Mateo. Ahora, pues, de cierto os digo: Cuando el número perfecto fuere cumplido y el universo fuere elevado de aquí, tomaré mi asiento en el Tesoro de la Luz, y vosotros mismos os sentaréis sobre doce poderes de luz, hasta que hayamos restituido todas las órdenes de los doce salvadores a la región de las heredades de cada uno de ellos." Y habiendo dicho esto, dijo: "¿Entendéis lo que digo?"
2María se adelantó y dijo: "Oh Señor, tocante a este asunto nos dijiste en otro tiempo en parábola: 'Vosotros sois los que habéis permanecido conmigo en mis pruebas; yo, pues, os asigno un reino, como mi Padre me lo asignó a mí, para que comáis y bebáis a mi mesa en mi reino, y os sentéis en doce tronos juzgando a las doce tribus de Israel.'" Él le dijo: "Bien has dicho, María."
3Jesús continuó de nuevo y dijo a sus discípulos: "Aconteció después de esto, cuando las emanaciones del Obstinado oprimían a Pistis Sophia en el caos, que ella profirió la novena penitencia, diciendo: '1. Oh Luz, abate a los que han quitado mi poder de mí, y quita el poder a los que me han despojado del mío. 2. Porque yo soy tu poder y tu luz. Ven y sálvame. 3. Cubra grande obscuridad a mis opresores. Di a mi poder: Yo soy el que te salvará. 4. Falte el poder a todos los que desean quitar mi luz enteramente de mí. Vuélvanse de espaldas hacia el caos y queden sin fuerzas los que intentan quitar mi luz de todo en todo. 5. Sea su poder como polvo, e hiéralos Yew, tu ángel. 6. Y si quisieren subir a la altura, apodérese de ellos la obscuridad y resbalen y vuélvanse al caos. Y persígalos tu ángel Yew y arrójelos a las tinieblas de abajo.'"
4"'7. Porque pusieron un poder con rostro de león como lazo para mí, aunque no les he hecho mal alguno, del cual su luz será quitada; y oprimieron el poder en mí, el cual no podrán quitar. 8. Ahora, pues, oh Luz, quita la purificación del poder con rostro de león sin que lo sepa,—el pensamiento que el Obstinado ha pensado, de quitar mi luz; quita el suyo propio y sea quitada la luz del poder con rostro de león, que me puso la trampa. 9. Mas mi poder se gozará en la Luz y se alegrará de que él le salvará. 10. Y todas las partes de mi poder dirán: No hay salvador sino tú. Porque tú me salvarás de la mano del poder con rostro de león, que me quitó mi poder, y me libras de las manos de los que me han despojado de mi poder y de mi luz.'"
5"'11. Porque se han levantado contra mí, mintiendo contra mí y diciendo que conozco el misterio de la Luz que está en la altura, la Luz en la cual he tenido fe. Y me han constreñido, diciendo: Dinos el misterio de la Luz en la altura,—el cual no sé. 12. Y me han pagado con todo este mal porque he tenido fe en la Luz de la altura; y han dejado mi poder sin luz. 13. Mas cuando me constriñeron, me senté en las tinieblas, mi alma abatida en duelo. 14. Y tú, oh Luz —por esa causa canto loores a ti— sálvame. Yo sé que me salvarás porque cumplí tu voluntad desde que estuve en mi eón. Cumplí tu voluntad, como los invisibles que están en mi región, y como mi par. Y lloré, mirando sin cesar y buscando la Luz.'"
6"'15. Ahora, pues, todas las emanaciones del Obstinado me han rodeado y se han gozado sobre mí y duramente me han oprimido sin que yo las conociese. Y huyeron y cesaron de mí, mas no tuvieron piedad de mí. 16. Han vuelto de nuevo y me han probado y me han oprimido con gran opresión y han crujido sus dientes contra mí, deseando arrebatar mi luz de mí enteramente. 17. ¿Hasta cuándo, pues, oh Luz, tolerarás que me opriman? Salva mi poder de sus malos pensamientos y líbrame de la mano del poder con rostro de león; porque yo sola de los invisibles estoy en esta región. 18. Cantaré loores a ti, oh Luz, en medio de todos los que se han congregado contra mí, y clamaré a ti en medio de todos los que me oprimen.'"
7"'19. Ahora, pues, oh Luz, no se alegren sobre mí los que me aborrecen y desean arrebatar mi poder de mí —los que me aborrecen y guiñan sus ojos contra mí, aunque nada les he hecho. 20. Porque ciertamente me halagaron con dulces palabras, preguntándome acerca de los misterios de la Luz que no sé, y astutamente hablaron contra mí y se enfurecieron contra mí, porque he tenido fe en la Luz en la altura. 21. Abrieron su boca contra mí y dijeron: Bien está, quitaremos de ella su luz. 22. Ahora, pues, oh Luz, tú has conocido su engaño; no los toleres y no esté lejos de mí tu socorro. 23. Presto, oh Luz, defiéndeme y véngame, 24. Y júzgame según tu bondad. Ahora, pues, oh Luz de luces, no permitas que quiten mi luz de mí,'"
8"'25. Y no digan en su corazón: Nuestro poder se ha saciado con su luz. Y no digan: Hemos consumido su poder. 26. Antes venga la obscuridad sobre ellos, y queden sin fuerzas los que anhelan arrebatar de mí mi luz, y sean vestidos de caos y tinieblas los que dicen allí: Quitaremos su luz y su poder. 27. Ahora, pues, sálvame para que me regocije, pues anhelo el decimotercero eón, la región de la Justicia, y diré siempre: Resplandezca más y más la luz de tu ángel Yew. 28. Y mi lengua cantará loores a ti en tu gnosis todo mi tiempo en el decimotercero eón.'"
Palabras de este capítulo
Lo que estas palabras decían en el original — y dónde más aparecen.
- JésedחֶסֶדLa lealtad amorosa de quien no abandona; traducida como misericordia, benignidad o bondad.
- EmunáאֱמוּנָהFe como firmeza y fidelidad, no como opinión sobre algo incierto.
- TsedakáצְדָקָהJusticia como relación correcta y, en el judaísmo posterior, como limosna.
- YeshuáיְשׁוּעָהSalvación como rescate concreto: ser sacado del aprieto, del enemigo, de la enfermedad.
Texto en inglés: Pistis Sophia (London: J. M. Watkins), G. R. S. Mead, 1921 (dominio público). Portugués y español: traducción de Lux Veritas a partir de esta edición.
Fuente: Pistis Sophia (London: J. M. Watkins), G. R. S. Mead (1921) · dominio público