Pistis Sofía · Capítulo 108
Aconteció que, cuando Jesús terminó de decir estas palabras a sus discípulos, María adoró sus pies y los besó. Y dijo: Señor mío, ten paciencia conmigo si te pregunto y no te enojes.
2El Salvador respondió y dijo a María: Pregunta lo que desees preguntar y te lo revelaré abiertamente.
3Y María respondió: Señor mío, supón que un hermano bueno y excelente, al que hemos colmado con todos los misterios de la Luz, tiene un hermano o pariente, o en general cualquier persona, que es pecadora e impía o, mejor dicho, que no es pecadora, y esa persona ha salido del cuerpo; el buen hermano se entristece y llora por ella, porque está en los juicios y castigos. Ahora, Señor mío, ¿qué debemos hacer para sacarla de los castigos y juicios severos?
4Y el Salvador respondió y dijo a María: Ya os hablé antes de esto, pero escuchad para que lo diga de nuevo, a fin de que os perfeccionéis en todos los misterios y os llamen los perfectos en toda plenitud.
5Ahora, pues, respecto de todos los hombres, sean pecadores o no, si queréis no solo que sean sacados de los juicios y castigos violentos, sino también trasladados a un cuerpo justo que encontrará los misterios de la divinidad para elevarse y heredar el Reino de la Luz, realizad el tercer misterio del Inefable y decid: Llevad el alma de tal hombre en quien pensamos en nuestros corazones; sacadlo de todos los castigos de los gobernantes y llevadlo pronto ante la Virgen de la Luz. Que en cada mes la Virgen de la Luz lo selle con un sello superior y lo envíe a un cuerpo justo y bueno, para que se eleve y herede el Reino de la Luz.
6Y si decís esto, en verdad os digo: Todos los que sirven en las órdenes de los juicios de los gobernantes se apresurarán a entregarse el alma unos a otros hasta llevarla ante la Virgen de la Luz. Ella la sellará con la señal del reino del Inefable y la entregará a sus receptores, que la enviarán a un cuerpo justo que encontrará los misterios de la Luz, de modo que será bueno, se elevará y heredará el Reino de la Luz. He aquí aquello sobre lo que me habéis preguntado.
Palabras de este capítulo
Lo que estas palabras decían en el original — y dónde más aparecen.
- TsedakáצְדָקָהJusticia como relación correcta y, en el judaísmo posterior, como limosna.
- JatatחַטָּאתPecado como errar el blanco: la flecha que pasa lejos de lo que debía acertar.
- YeshuáיְשׁוּעָהSalvación como rescate concreto: ser sacado del aprieto, del enemigo, de la enfermedad.
- NéfeshנֶפֶשׁAlma en el sentido de garganta, aliento, vida entera, no de espíritu suelto del cuerpo.
Texto en inglés: Pistis Sophia (London: J. M. Watkins), G. R. S. Mead, 1921 (dominio público). Portugués y español: traducción de Lux Veritas a partir de esta edición.
Fuente: Pistis Sophia (London: J. M. Watkins), G. R. S. Mead (1921) · dominio público