El Pastor de Hermas · Capítulo 60
- 1'Me alegro, Señor,' dije yo, 'de oír esta declaración.' 'Escucha ahora,' dijo él. 'Conserva esta tu carne pura e incontaminada, para que el Espíritu que en ella mora dé testimonio de ella, y tu carne sea justificada.'
- 2'Mira que no entre en tu corazón que esta tu carne es corruptible, y abuses de ella en alguna inmundicia. Pues si mancillares tu carne, mancillarás también al Espíritu Santo; y si mancillares la carne, no vivirás.'
- 3'Mas si,' dije yo, 'Señor, hubo alguna ignorancia antes de oír estas palabras, ¿cómo puede un hombre que mancilló su carne ser salvo?'
- 4'Las transgresiones pasadas de la ignorancia,' dijo él, 'Dios solo tiene poder para sanarlas; pues todo el poder es suyo.'
- 5'Mas ahora guárdate, y el Señor, que es rico en misericordia, tendrá compasión de ti por tus pasadas transgresiones de ignorancia, si en adelante no mancillares más tu carne ni el Espíritu.'
- 6'Pues ambos son partícipes comunes, y el uno no puede ser contaminado sin el otro. Guarda, por tanto, a ambos limpios, y vivirás para Dios.'