El Pastor de Hermas · Capítulo 39
- 1Mira que no sea perjudicial repudiar tu propia ley. Porque si quisieres volver a tu ciudad, ciertamente no serás recibido.
- 2Porque desechaste la ley de tu ciudad y serás arrojado de ella.
- 3Ten cuidado, por tanto; habitando en tierra extraña, no prepares para ti nada más allá de lo necesario que te baste.
- 4Y está presto para que, cuando el señor de esta ciudad quisiere expulsarte por resistir a su ley, puedas salir de esta ciudad e ir a tu propia ciudad.