El Pastor de Hermas · Capítulo 32
- 1Octavo MANDAMIENTO: Te dije, dijo él, que las criaturas de Dios son dobles; pues la abstinencia también es doble. Porque en algunas cosas es necesario abstenerse, y en otras no.
- 2Hazme saber, dije yo, señor, en cuáles cosas debo abstenerme, y en cuáles no.
- 3Oye, dijo él: Abstente del mal y no lo hagas; mas del bien no te abstengas, sino hazlo. Porque si te abstuvieres de hacer el bien, cometes gran pecado.
- 4Porque todo aquel que padece necesidad y sufre aflicciones en su vida diaria está en gran tormento y estrechez. Aquel, por tanto, que no socorre a tal hombre de los tormentos comete gran pecado.