Libro de Jaser · Capítulo 8
- 11. Y aconteció en la noche en que nació Abram que todos los siervos de Taré con todos los sabios y magos de Nimrod vinieron comiendo y bebiendo en casa de Taré regocijándose con él en aquella noche.
- 22. Y saliendo los sabios y astrólogos de la casa de Taré alzaron sus ojos al cielo nocturno contemplando las estrellas; y he aquí una estrella resplandeciente vino del oriente corriendo por el firmamento devorando cuatro estrellas de los cuatro extremos del cielo.
- 33. Y asombráronse en sobremanera los sabios del rey y sus adivinos ante la visión conociendo por su ciencia el significado del presagio.
- 44. Y dijeron entre sí: Ciertamente esto señala al infante nacido a Taré en esta noche, el cual crecerá y se multiplicará enseñoreándose de toda la tierra él y su simiente para siempre, abatiendo reyes poderosos y heredando sus dominios.
- 55. Y tornáronse a sus casas en aquella noche, y madrugando de mañana congregáronse en una morada concertada.
- 66. Y habláronse unos a otros diciendo: He aquí lo que vimos anoche permanece oculto al rey sin habérselo dado a conocer.
- 77. Y si llegare a oídos del monarca nos dirá: ¿Por qué me encubristeis este suceso?, condenándonos a muerte; vayamos pues ahora a declarar al rey la visión con su interpretación quedando libres de culpa.
- 88. Y presentáronse ante el rey postrándose en tierra delante de él diciendo: ¡Viva el rey para siempre jamás!
- 99. Sabido es que nació un hijo a Taré hijo de Nacor príncipe de tu ejército, y anoche acudimos a su morada comiendo y bebiendo con júbilo en su compañía.
- 1010. Y al salir tus siervos de casa de Taré alzamos la vista al firmamento viendo una gran estrella venir del oriente a gran velocidad devorando cuatro estrellas magníficas de los cuatro extremos celestes.
- 1111. Y sobrecogidos de espanto tus siervos juzgamos la visión comprendiendo con certeza su recto sentido: que atañe al niño nacido a Taré, el cual se engrandecerá y multiplicará sobremanera prevaleciendo sobre todos los reyes de la tierra poseyendo sus comarcas él y su simiente perpetuamente.
- 1212. Ahora pues, señor y rey nuestro, te declaramos fielmente cuanto hemos visto tocante a este niño.
- 1313. Si plugiere al rey comprar a su padre este infante por precio para quitarle la vida antes de que crezca en la tierra prevaleciendo su poder contra nosotros, perezcamos nosotros y nuestros hijos por su causa.
- 1414. Y agradó la propuesta al rey enviando a llamar a Taré, el cual compareció ante el monarca.
- 1515. Y dijo el rey a Taré: Hanme referido que te ha nacido anoche un hijo, y de esta suerte se mostró en los cielos la señal de su nacimiento.
- 1616. Entrégame pues ahora al muchacho para quitarle la vida antes de que se levante contra nosotros, y colmaré tu casa de plata y oro por su precio.
- 1717. Y respondió Taré al rey diciendo: Señor y rey mío, he oído tus palabras y tu siervo cumplirá cuanto el rey deseare.
- 1818. Mas refiera yo primero a mi señor lo que anoche me aconteció para recibir el sabio consejo de mi soberano respondiendo luego a lo que me has mandado; y dijo el rey: Habla.
- 1919. Y dijo Taré al rey: Ayón hijo de Mored se presentó anoche en mi morada diciéndome:
- 2020. Dame el corcel magnífico que el monarca te obsequió y te daré plata y oro con paja y forraje por su valor; y respondíle yo: Aguarda a que comunique tus palabras al rey y lo que él ordenare eso pondré por obra.
- 2121. Ahora pues, señor y rey mío, te expongo el caso para seguir el prudente consejo que mi soberano se dignare dar a su siervo.
- 2222. Y oyendo el rey las razones de Taré encendióse en cólera teniéndolo por necio y falto de juicio.
- 2323. Y respondió el rey a Taré diciendo: ¿Tan necio, ignorante e insensato eres para cometer semejante desatino dando un corcel tan preciado por plata y oro o por paja y forraje?
- 2424. ¿Acaso careces de plata u oro para alimentar tu caballo, o qué vale el dinero comparado con corcel tan magnífico cual no se halla semejante en toda la redondez de la tierra?
- 2525. Y cesando el rey de hablar respondió Taré diciendo: Conforme a lo que mi rey ha juzgado así proceda con su siervo;
- 2626. pues dime ahora, ¡oh señor y rey mío!, ¿qué es lo que me ordenas diciendo: Entrega a tu hijo para matarlo y te daré plata y oro por su precio? ¿Para qué me servirá el oro y la plata tras la muerte de mi hijo? ¿Quién me heredará? Ciertamente al fallecer yo volverán las riquezas a mi rey que las otorgó.
- 2727. Y comprendiendo el rey la parábola que Taré había propuesto contristóse en gran manera irritándose con ardiente cólera en su pecho.
- 2828. Y conociendo Taré que la ira del monarca ardía contra él respondió diciendo: Cuanto poseo está bajo la potestad del rey; haga mi señor con su siervo lo que bien le parezca; aun mi hijo entrego sin precio con sus dos hermanos mayores.
- 2929. Mas dijo el rey: No sea así, sino compraré a tu hijo menor por precio convenido.
- 3030. Suplicó entonces Taré diciendo: Ruégote consientas a tu siervo una palabra oyendo mi plegaria: concédeme tres días de plazo para deliberar en mi ánimo y consultar con mi casa tocante a las órdenes de mi rey; instando con empeño al rey para que asintiese.
- 3131. Y otorgóle el rey tres días de término; y saliendo Taré de la presencia real tornó a su morada comunicando a su familia las órdenes del rey, sobrecogiéndose todos de grande temor.
- 3232. Y al tercer día envió el rey a decir a Taré: Envíame a tu hijo por precio convenido o de lo contrario pasaré a cuchillo cuanto en tu casa vive sin perdonar ni a un perro de tu morada.
- 3333. Y apresuróse Taré por la premura de la orden y tomó a un hijo de sus siervas nacido en aquel mismo día entregándolo al rey recibiendo el precio por él.
- 3434. Y el Señor estuvo con Taré en este trance no permitiendo que Nimrod matase a Abram; y tomando el rey al infante creyendo que era Abram estrelló su cabeza contra el suelo con todas sus fuerzas, quedando oculta la verdad olvidándolo el rey por designio de la Providencia que guardaba la vida de Abram.
- 3535. Y tomó Taré secretamente a Abram su hijo con su madre y su ama escondiéndolos en una cueva llevándoles provisiones de mes en mes.
- 3636. Y el Señor estaba con Abram en la caverna creciendo allí por espacio de diez años, pensando el rey y sus príncipes que Abram yacía muerto.