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Libro de Jaser · Capítulo 79

  1. 11. Y en aquellos días estaba Moisés apacentando las ovejas de Reuel madianita su suegro detrás del desierto de Sin, y tenía en su mano la vara que tomó de su suegro.
  2. 22. Y acaeció que un día descarrióse un cabrito del rebaño; y fue Moisés tras él y llegó hasta el monte de Dios, a Horeb.
  3. 33. Y llegado a Horeb apareciósele allí el Señor en la zarza; y vio que la zarza ardía en fuego, mas el fuego no tenía poder sobre la zarza para consumirla.
  4. 44. Y asombróse Moisés en gran manera por esta visión, de que la zarza no se consumiese; y llegóse para ver esta grande maravilla; y llamó el Señor a Moisés de en medio del fuego y mandóle descender a Egipto a Faraón rey de Egipto, para sacar a los hijos de Israel de su servidumbre.
  5. 55. Y dijo el Señor a Moisés: Ve, vuélvete a Egipto, porque todos aquellos hombres que procuraban tu muerte han muerto; y hablarás a Faraón para que eche a los hijos de Israel de su tierra.
  6. 66. Y mostróle el Señor cómo obrar señales y prodigios en Egipto delante de Faraón y de sus siervos, para que creyesen que el Señor le había enviado.
  7. 77. Y atendió Moisés a todo lo que el Señor le había mandado, y volvióse a su suegro y contóle el negocio; y díjole Reuel: Ve en paz.
  8. 88. Y levantóse Moisés para ir a Egipto y tomó consigo a su mujer y a sus hijos; y estando en un mesón en el camino, descendió un ángel de Dios y procuró ocasión contra él.
  9. 99. Y quiso matarlo por causa de su hijo primogénito, por cuanto no lo había circuncidado, traspasando el pacto que el Señor había concertado con Abraham.
  10. 1010. Porque había escuchado Moisés las palabras que le habló su suegro de no circuncidar a su hijo primogénito; por eso no lo había circuncidado.
  11. 1111. Y vio Séfora al ángel del Señor procurando matar a Moisés, y conoció que era por no haber circuncidado a su hijo Gersón.
  12. 1212. Apresuróse pues Séfora y tomó de los pedernales afilados que allí había y circuncidó a su hijo, librando a su marido y a su niño de la mano del ángel del Señor.
  13. 1313. Y Aarón, hijo de Amram, hermano de Moisés, estaba en aquel día en Egipto paseando junto a la ribera del río.
  14. 1414. Y apareciósele el Señor en aquel paraje, y díjole: Ve ahora al encuentro de Moisés al desierto. Y fue y hallóle en el monte de Dios, y besólo.
  15. 1515. Y alzó Aarón sus ojos y vio a Séfora mujer de Moisés y a sus hijos, y dijo a Moisés: ¿Quiénes son estos para ti?
  16. 1616. Y díjole Moisés: Son mi mujer y mis hijos que Dios me ha dado en Madián. Y entristecióse Aarón por causa de la mujer y de sus hijos.
  17. 1717. Y dijo Aarón a Moisés: Despacha a la mujer y a sus hijos para que se vuelvan a la casa de su padre. Y escuchó Moisés las palabras de Aarón y así lo hizo.
  18. 1818. Y volvióse Séfora con sus hijos y fueron a la casa de Reuel, y moraron allí hasta que llegó el tiempo en que visitó el Señor a su pueblo y los sacó de Egipto de mano de Faraón.
  19. 1919. Y vinieron Moisés y Aarón a Egipto a la congregación de los hijos de Israel, y hablaron delante de ellos todas las palabras del Señor; y alegróse el pueblo con grande regocijo.
  20. 2020. Y levantáronse Moisés y Aarón temprano al día siguiente y fueron a la casa de Faraón, y llevaban en sus manos la vara de Dios.
  21. 2121. Y llegando a la puerta del rey había allí dos leoncillos encerrados con cadenas de hierro, y ninguno salía ni entraba delante de ellos sino aquellos a quienes el rey mandaba venir, cuando venían los hechiceros y apaciguaban a los leones con sus conjuros llevándolos delante del rey.
  22. 2222. Apresuróse pues Moisés y alzó la vara sobre los leones y soltólos; y entraron Moisés y Aarón en la casa del rey.
  23. 2323. Y vinieron también los leones con ellos regocijándose, y seguíanlos halagándolos como halaga el perro a su señor cuando vuelve del campo.
  24. 2424. Y viendo Faraón esto asombróse y temió en gran manera a causa del prodigio, porque el aspecto de ellos era como el aspecto de los hijos de Dios.
  25. 2525. Y dijo Faraón a Moisés: ¿Qué queréis? Y ellos le respondieron, diciendo: El Señor Dios de los hebreos nos ha enviado a ti para decirte: Deja ir a mi pueblo para que me sirva.
  26. 2626. Y oyendo Faraón sus palabras temió grandemente delante de ellos, y les dijo: Id hoy y volved a mí mañana. E hicieron conforme a la palabra del rey.
  27. 2727. Y salidos ellos, mandó Faraón llamar a Balaam el encantador y a Janes y a Jambres sus hijos, y a todos los hechiceros, magos y consejeros pertenecientes al rey; y vinieron todos y sentáronse delante del rey.
  28. 2828. Y contóles el rey todas las palabras que Moisés y Aarón su hermano le habían hablado; y dijeron los magos al rey: Mas ¿cómo vinieron estos varones a ti a causa de los leones que estaban atados a la puerta?
  29. 2929. Y dijo el rey: Porque alzaron la vara contra los leones y los desataron y vinieron a mí, y alegráronse asimismo los leones con ellos como halaga el can al hallar a su dueño.
  30. 3030. Y respondió Balaam, hijo de Beor el mago, diciendo al rey: Estos no son sino hechiceros semejantes a nosotros.
  31. 3131. Ahora pues manda llamarlos y vengan, y los probaremos. Y el rey lo hizo así.
  32. 3232. Y a la mañana mandó llamar Faraón a Moisés y a Aarón para que viniesen delante del rey; y tomaron la vara de Dios y vinieron al rey y habláronle, diciendo:
  33. 3333. Así ha dicho el Señor Dios de los hebreos: Deja ir a mi pueblo para que me sirva.
  34. 3434. Y díjoles el rey: Mas ¿quién creerá que sois mensajeros de Dios y que venís a mí por su mandado?
  35. 3535. Ahora pues mostrad una señal o portento en este negocio, y entonces se dará crédito a las palabras que habláis.
  36. 3636. Y apresuróse Aarón y arrojó la vara de su mano delante de Faraón y delante de sus siervos, y trocóse la vara en culebra.
  37. 3737. Y viendo esto los hechiceros arrojaron cada cual su vara en tierra, y volviéronse culebras.
  38. 3838. Y alzó la cabeza la culebra de la vara de Aarón y abrió su boca para tragar las varas de los magos.
  39. 3939. Y respondió Balaam el mago y dijo: Desde los tiempos antiguos acontece que una culebra se trague a su compañera y que los vivientes se devoren unos a otros.
  40. 4040. Ahora por tanto tórnala en vara como era al principio, y nosotros tornaremos asimismo nuestras varas como eran al principio; y si tu vara tragare nuestras varas, sabremos que el espíritu de Dios está en ti; pero si no, eres encantador como nosotros.
  41. 4141. Apresuróse pues Aarón y extendió su mano y asió de la cola de la culebra, y tornóse vara en su mano; e hicieron lo mismo los magos con sus varas, asiendo cada uno de la cola de su culebra, y volviéronse varas como al principio.
  42. 4242. Y restituidas en varas, tragó la vara de Aarón las varas de ellos.
  43. 4343. Y viendo esto el rey mandó traer el libro de las memorias de los reyes de Egipto; y trajeron el libro del registro, las crónicas de los reyes de Egipto en que estaban inscritos todos los dioses de Egipto, pensando hallar en él el nombre de Jehová; mas no lo hallaron.
  44. 4444. Y dijo Faraón a Moisés y a Aarón: He aquí no he hallado el nombre de vuestro Dios escrito en este libro, y su nombre no conozco.
  45. 4545. Y respondieron los consejeros y los sabios al rey: Hemos oído que el Dios de los hebreos es hijo de sabios, hijo de reyes antiguos.
  46. 4646. Volvióse pues Faraón a Moisés y a Aarón y les dijo: No conozco al Señor a quien pregonáis, ni tampoco enviaré a su pueblo.
  47. 4747. Y respondieron ellos y dijeron al rey: El Señor Dios de los dioses es su nombre, y pregonó su nombre sobre nosotros desde los días de nuestros padres, y envióles diciendo: Ve a Faraón y dile: Deja ir a mi pueblo para que me sirva.
  48. 4848. Ahora pues déjanos ir camino de tres días por el desierto para que le ofrezcamos sacrificios; porque desde los días de nuestra bajada a Egipto no ha tomado de nuestras manos holocausto, presente ni víctima; y si no nos dejas ir, encenderáse su furor contra ti y herirá a Egipto con pestilencia o a cuchillo.
  49. 4949. Y díjoles Faraón: Contadme ahora su poder y su fuerza. Y dijéronle: Él crió los cielos y la tierra, los mares y todos sus peces; él formó la luz y crió las tinieblas; hace llover sobre la tierra y la riega, y hace brotar la hierba y el verdor; él crió al hombre, a las bestias y a los animales del campo, las aves del cielo y los peces del mar; y por su mandado viven y mueren.
  50. 5050. Ciertamente él te formó en el vientre de tu madre y puso en ti aliento de vida, y te engrandeció y te colocó sobre el trono real de Egipto; y él quitará de ti el aliento y el alma y te tornará a la tierra de donde fuiste tomado.
  51. 5151. Y encendióse la ira del rey por sus palabras, y díjoles: ¿Quién hay entre todos los dioses de las naciones que pueda hacer esto? Mi río es mío y yo lo hice para mí.
  52. 5252. Y echólos de delante de sí, y mandó que el trabajo sobre Israel fuese más recio que ayer y antes de ayer.
  53. 5353. Salieron pues Moisés y Aarón de la presencia del rey y vieron a los hijos de Israel en extrema congoja, por cuanto los cuadrilleros habían agravado su servidumbre en gran manera.
  54. 5454. Y volvióse Moisés al Señor y dijo: ¿Por qué afliges a tu pueblo? Pues desde que vine a hablar a Faraón por lo que me enviaste, ha maltratado en gran manera a los hijos de Israel.
  55. 5555. Y dijo el Señor a Moisés: He aquí verás que con mano levantada y duras plagas echará Faraón a los hijos de Israel de su tierra.
  56. 5656. Y habitaron Moisés y Aarón entre sus hermanos los hijos de Israel en Egipto.
  57. 5757. Y en cuanto a los hijos de Israel, amargaban los egipcios sus vidas con el duro trabajo que les imponían.