LUX VERITAS

Escrituras y Manuscritos

← Libro de Jaser

Libro de Jaser · Capítulo 72

  1. 11. Y aconteció en aquellos días que hubo una gran guerra entre los hijos de Cus y los hijos del oriente y de Siria; y rebeláronse contra el rey de Cus bajo cuyo señorío estaban.
  2. 22. Entonces Quiquiano, rey de Cus, salió con todos los hijos de Cus, pueblo innumerable como la arena, y fue a pelear contra Aram y los hijos del oriente para sujetarlos.
  3. 33. Y cuando salió Quiquiano, dejó a Balaam el mago con sus dos hijos para guardar la ciudad, junto con la gente más baja del pueblo de la tierra.
  4. 44. Salió pues Quiquiano hacia Aram y los hijos del oriente, y peleó contra ellos y los hirió, y cayeron todos ellos heridos de muerte delante de Quiquiano y de su pueblo.
  5. 55. Y llevó cautivos a muchos de ellos y los sojuzgó como al principio, y asentó campamento en su tierra para recibir de ellos tributo según la costumbre.
  6. 66. Mas Balaam, hijo de Beor, habiéndolo dejado el rey de Cus para guardar la ciudad y a los menesterosos del pueblo, levantóse y aconsejó a los moradores de la tierra que se rebelasen contra el rey Quiquiano, para no dejarle entrar en la ciudad cuando volviese a casa.
  7. 77. Y escuchóle el pueblo de la tierra, y juráronle y pusiéronlo por rey sobre ellos, y a sus dos hijos por capitanes del ejército.
  8. 88. Y levantáronse y alzaron los muros de la ciudad en las dos esquinas, y levantaron una edificación sobremanera fuerte.
  9. 99. Y en la tercera esquina cavaron fosos innumerables entre la ciudad y el río que rodeaba toda la tierra de Cus, e hicieron brotar allí las aguas del río.
  10. 1010. Y en la cuarta esquina juntaron multitud de serpientes mediante sus hechicerías y encantamientos; y fortificaron la ciudad y moraron en ella, y ninguno salía ni entraba delante de ellos.
  11. 1111. Y Quiquiano peleó contra Aram y contra los hijos del oriente y los sojuzgó como antes; y diéronle el tributo acostumbrado, y volvióse a su tierra.
  12. 1212. Y cuando Quiquiano rey de Cus se acercaba a su ciudad con todos los capitanes de las tropas consigo, alzaron sus ojos y vieron que los muros de la ciudad estaban muy altos y reedificados; y maravilláronse los hombres en gran manera.
  13. 1313. Y decíanse unos a otros: Por cuanto vieron que tardábamos en la batalla y temieron de nosotros, por eso han hecho esto y levantaron los muros de la ciudad fortificándolos, para que los reyes de Canaán no viniesen en batalla contra ellos.
  14. 1414. Llegóse pues el rey con las tropas a la puerta de la ciudad y miraron arriba, y he aquí que todas las puertas de la ciudad estaban cerradas; y dieron voces a los guardas, diciendo: Abridnos para que entremos a la ciudad.
  15. 1515. Mas los guardas rehusaron abrirles por mandado de Balaam el hechicero su rey, y no les permitieron entrar en su ciudad.
  16. 1616. Trabaron pues batalla contra ellos delante de la puerta de la ciudad; y cayeron aquel día ciento y treinta hombres del ejército de Quiquiano.
  17. 1717. Y al día siguiente continuaron peleando y combatieron a la ribera del río; y procuraron pasar mas no pudieron, y algunos de ellos se hundieron en los fosos y murieron.
  18. 1818. Entonces mandó el rey cortar maderos para hacer balsas sobre las cuales pudiesen pasar hacia ellos; y así lo hicieron.
  19. 1919. Y cuando llegaron al sitio de los fosos, revolviéronse las aguas con grande ímpetu, y doscientos hombres en diez balsas perecieron ahogados.
  20. 2020. Y al tercer día vinieron a combatir por el lado donde estaban las serpientes, mas no pudieron allegarse allí, porque las serpientes mataron de ellos a ciento y setenta hombres; y cesaron de pelear contra Cus, y pusieron sitio a Cus por nueve años, sin que nadie saliese ni entrase.
  21. 2121. En aquel tiempo en que la guerra y el sitio estaban puestos contra Cus, huyó Moisés de Egipto delante de Faraón, que procuraba matarlo por haber muerto al egipcio.
  22. 2222. Y tenía Moisés dieciocho años cuando huyó de Egipto de la presencia de Faraón; y huyó y escapó al real de Quiquiano, el cual sitiaba a Cus en aquel tiempo.
  23. 2323. Y estuvo Moisés nueve años en el campamento de Quiquiano, rey de Cus, todo el tiempo que tuvieron sitiada a Cus; y Moisés salía y entraba con ellos.
  24. 2424. Y amaban el rey y los príncipes y todos los guerreros a Moisés, porque era de noble presencia y digno; su estatura era como la de un valeroso león, su rostro era como el sol, y su fuerza como la fuerza de un león, y era consejero del rey.
  25. 2525. Y al cabo de los nueve años hirió a Quiquiano una enfermedad de muerte, y agravóse la enfermedad sobre él, y murió al séptimo día.
  26. 2626. Embalsamáronlo pues sus siervos, y lleváronlo y sepultáronlo enfrente de la puerta de la ciudad, al norte de la tierra de Egipto.
  27. 2727. Y edificaron sobre él un sepulcro magnífico, fuerte y encumbrado, y pusieron grandes piedras debajo.
  28. 2828. Y los escribas del rey esculpieron en aquellas piedras toda la valentía de su rey Quiquiano y todas sus batallas que peleó; he aquí están escritas allí hasta el día de hoy.
  29. 2929. Y después de la muerte de Quiquiano, rey de Cus, entristeciéronse en gran manera sus hombres y las tropas a causa de la guerra.
  30. 3030. Dijéronse entonces unos a otros: Aconsejadnos sobre lo que habremos de hacer en este tiempo, puesto que hemos morado en el desierto nueve años lejos de nuestras casas.
  31. 3131. Si decimos que combatiremos contra la ciudad, muchos de nosotros caerán heridos o muertos; y si perseveramos aquí en el asedio, también moriremos.
  32. 3232. Porque ahora todos los reyes de Siria y de los hijos del oriente oirán que nuestro rey ha muerto, y caerán sobre nosotros de repente con hostilidad y pelearán contra nosotros sin dejar memoria de nosotros.
  33. 3333. Ahora pues, venid y constituyamos un rey sobre nosotros, y perseveremos sitiando hasta que la ciudad nos sea entregada.
  34. 3434. Y procuraron elegir en aquel día un rey de entre el ejército de Quiquiano, y no hallaron a ninguno que eligiesen a semejanza de Moisés para reinar sobre ellos.
  35. 3535. Y diéronse prisa y quitáronse cada uno sus vestidos y los tendieron en tierra, e hicieron un gran montón y sentaron a Moisés sobre él.
  36. 3636. Y levantáronse y tocaron trompetas y aclamaron delante de él, diciendo: ¡Viva el rey, viva el rey!
  37. 3737. Y juráronle todo el pueblo y los próceres darle por mujer a Adonia la reina, la etíope, mujer de Quiquiano; y constituyeron a Moisés por rey sobre ellos en aquel día.
  38. 3838. Y todo el pueblo de Cus dio pregón en aquel día, diciendo: Dé cada varón a Moisés una dádiva de lo que posee.
  39. 3939. Y tendieron un lienzo sobre el montón, y echó en él cada uno de lo que tenía: quién un zarcillo de oro, quién una moneda.
  40. 4040. También de piedras de ónice, bedelio, perlas y piedras preciosas arrojaron los hijos de Cus a Moisés en el montón; asimismo plata y oro en grande abundancia.
  41. 4141. Y tomó Moisés toda la plata y el oro, todos los vasos y las piedras de bedelio y ónice que todos los hijos de Cus le dieron, y púsoselos en sus tesoros.
  42. 4242. Y reinó Moisés sobre los hijos de Cus en aquel día en lugar de Quiquiano, rey de Cus.