Libro de Jaser · Capítulo 63
- 11. Y en el nonagésimo tercer año murió Leví, hijo de Jacob, en Egipto; y tenía Leví ciento y treinta y siete años cuando murió, y lo pusieron en un ataúd y fue entregado en manos de sus hijos.
- 22. Y aconteció que después de la muerte de Leví, cuando todo Egipto vio que los hijos de Jacob, hermanos de José, habían muerto, comenzaron todos los egipcios a afligir a los hijos de Jacob y a amargar sus vidas desde aquel día hasta el día en que salieron de Egipto; y tomaron de sus manos todas las viñas y campos que José les había dado, y todas las casas elegantes en que habitaba el pueblo de Israel, y toda la grosura de Egipto; todo lo quitaron los egipcios de los hijos de Jacob en aquellos días.
- 33. Y la mano de todo Egipto se agravó en aquellos días contra los hijos de Israel, y herían los egipcios a los israelitas hasta que los hijos de Israel se hastiaron de sus vidas a causa de los egipcios.
- 44. Y aconteció en aquellos días, en el centésimo segundo año de la bajada de Israel a Egipto, que murió Faraón, rey de Egipto, y reinó Melol su hijo en su lugar; y todos los hombres valientes de Egipto y toda aquella generación que conoció a José y a sus hermanos murieron en aquellos días.
- 55. Y levantóse otra generación en su lugar, que no conocía a los hijos de Jacob ni todo el bien que les habían hecho, ni todo su poder en Egipto.
- 66. Por tanto, comenzó todo Egipto desde aquel día a amargar la vida de los hijos de Jacob y a afligirlos con toda suerte de dura servidumbre, porque no conocían a sus antepasados que los habían librado en los días del hambre.
- 77. Y esto también vino de parte del Señor para con los hijos de Israel, para beneficiarlos en sus postrimerías, a fin de que todos los hijos de Israel conociesen al Señor su Dios.
- 88. Y para que conociesen las señales y grandes maravillas que el Señor obraría en Egipto por causa de su pueblo Israel, a fin de que temiesen los hijos de Israel al Señor Dios de sus padres y anduviesen en todos sus caminos, ellos y su descendencia después de ellos todos los días.
- 99. Veinte años tenía Melol cuando comenzó a reinar, y reinó noventa y cuatro años; y todo Egipto llamó su nombre Faraón, conforme al nombre de su padre, según la costumbre que tenían con todo rey que reinaba sobre ellos en Egipto.
- 1010. En aquel tiempo, salieron todas las tropas de Angeas, rey de África, para esparcirse por la tierra de Quitim según su costumbre para saquear.
- 1111. Y oyó Zefo, hijo de Elifaz, hijo de Esaú, el informe de ellos, y salió a su encuentro con su ejército, y peleó contra ellos allí en el camino.
- 1212. E hirió Zefo a las tropas del rey de África a filo de espada, y no dejó remanente de ellos, y ni uno solo volvió a su señor en África.
- 1313. Y oyó Angeas lo que Zefo, hijo de Elifaz, había hecho a todas sus tropas, cómo las había destruido; y juntó Angeas todas sus tropas, todos los hombres de la tierra de África, pueblo numeroso como la arena a la orilla del mar.
- 1414. Y envió Angeas a Luco su hermano, diciendo: Ven a mí con todos tus hombres y ayúdame a herir a Zefo y a todos los hijos de Quitim que destruyeron a mis hombres. Y vino Luco con todo su ejército, un ejército en gran manera numeroso, para ayudar a Angeas su hermano a pelear contra Zefo y los hijos de Quitim.
- 1515. Y oyeron esto Zefo y los hijos de Quitim, y temieron en gran manera y cayó grande espanto sobre sus corazones.
- 1616. Y envió también Zefo carta a la tierra de Edom a Hadad, hijo de Bedad, rey de Edom, y a todos los hijos de Esaú, diciendo:
- 1717. He oído que Angeas, rey de África, viene contra nosotros con su hermano para pelear contra nosotros, y tememos grandemente de él, por cuanto su ejército es muy grande, máxime viniendo contra nosotros con su hermano y con su ejército a la par.
- 1818. Ahora, pues, ven tú también conmigo y ayúdame, y pelearemos juntos contra Angeas y su hermano Luco, y nos librarás de sus manos; pero si no, sabed que todos nosotros moriremos.
- 1919. Y enviaron los hijos de Esaú carta a los hijos de Quitim y a Zefo su rey, diciendo: No podemos pelear contra Angeas y su pueblo, pues un pacto de paz ha estado entre nosotros por muchos años, desde los días de Bela el primer rey, y desde los días de José, hijo de Jacob, rey de Egipto, contra quien peleamos al otro lado del Jordán cuando sepultó a su padre.
- 2020. Y cuando Zefo oyó las palabras de sus hermanos los hijos de Esaú, se apartó de ellos, y temió Zefo en gran manera delante de Angeas.
- 2121. Y ordenaron Angeas y Luco su hermano todas sus fuerzas, cerca de ochocientos mil hombres, contra los hijos de Quitim.
- 2222. Y dijeron todos los hijos de Quitim a Zefo: Ruega por nosotros al Dios de tus padres; por ventura él nos librará de las manos de Angeas y de su ejército, pues hemos oído que él es un Dios grande y que libra a todos los que en él confían.
- 2323. Y oyó Zefo sus palabras, y buscó Zefo al Señor y dijo:
- 2424. Oh Señor Dios de Abraham y de Isaac mis padres, hoy conozco que tú eres el Dios verdadero y que todos los dioses de las naciones son vanos e inútiles.
- 2525. Acuérdate ahora hoy conmigo de tu pacto con Abraham nuestro padre, el cual nos contaron nuestros progenitores, y haz misericordia conmigo hoy por amor de Abraham y de Isaac nuestros padres, y sálvame a mí y a los hijos de Quitim de mano del rey de África que viene contra nosotros a la batalla.
- 2626. Y oyó el Señor la voz de Zefo, y miró favorablemente a él por causa de Abraham y de Isaac; y libró el Señor a Zefo y a los hijos de Quitim de manos de Angeas y de su pueblo.
- 2727. Y peleó Zefo contra Angeas, rey de África, y contra todo su pueblo en aquel día; y entregó el Señor a todo el pueblo de Angeas en manos de los hijos de Quitim.
- 2828. Y fue la batalla muy recia contra Angeas; e hirió Zefo a todos los hombres de Angeas y de Luco su hermano a filo de espada, y cayeron de ellos hasta la tarde de aquel día cerca de cuatrocientos mil hombres.
- 2929. Y viendo Angeas que todos sus hombres perecían, envió carta a todos los moradores de África para que viniesen a él para ayudarle en la batalla; y escribió en la carta, diciendo: Todo el que sea hallado en África, venga a mí desde la edad de diez años arriba; vengan todos a mí, y he aquí, si no viniere, morirá, y todo lo que tiene, con toda su casa, lo tomará el rey.
- 3030. Y aterrorizáronse todos los demás moradores de África por las palabras de Angeas, y salieron de la ciudad cerca de trescientos mil hombres y mancebos, desde diez años arriba, y vinieron a Angeas.
- 3131. Y al cabo de diez días renovó Angeas la batalla contra Zefo y los hijos de Quitim, y fue la batalla muy grande y fuerte entre ellos.
- 3232. Y del ejército de Angeas y Luco, hirió Zefo en su mano a muchos hombres, como dos mil hombres; y Sosíptar, capitán del ejército de Angeas, cayó en aquella batalla.
- 3333. Y cuando Sosíptar cayó, volvieron las tropas de África las espaldas para huir, y huyeron; y Angeas y Luco su hermano iban con ellos.
- 3434. Y Zefo y los hijos de Quitim los persiguieron, e hiriéronlos aún reciamente en el camino, como a doscientos hombres; y persiguieron a Asdrúbal, hijo de Angeas, que había huido con su padre, e hirieron a veinte de sus hombres en el camino; mas Asdrúbal escapó de los hijos de Quitim y no lo mataron.
- 3535. Y Angeas y Luco su hermano huyeron con el resto de sus hombres, y escaparon y llegaron a África con pavor y turbación; y temió Angeas todos los días que Zefo, hijo de Elifaz, viniese a hacerle guerra.