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José y Asenat · Capítulo 19

  1. 11. Y mientras ellos aún hablaban estas cosas, ¡he aquí! un muchacho vino a decir a Aseneth: "He aquí que José está delante de las puertas de nuestro atrio."
  2. 22. Entonces Aseneth se apresuró y descendió las escaleras de su aposento alto con las siete vírgenes para encontrar a José y se detuvo en el portal de su casa. Y habiendo entrado José en el atrio, las puertas fueron cerradas y todos los extraños permanecieron afuera.
  3. 33. Y Aseneth salió del portal para encontrar a José, y cuando la vio quedó maravillado de su hermosura, y le dijo: "¿Quién eres tú, doncella? Dímelo prestamente." Y ella le dijo: "Yo, señor, soy tu sierva Aseneth; todos los ídolos yo los eché fuera de mí y han perecido.
  4. 44. Y un varón vino a mí hoy desde el cielo y me dio el pan de la vida y comí y bebí una copa bendita, y él me dijo: 'Te he dado por novia a José, y él mismo será tu novio para siempre; y tu nombre no será llamado Aseneth, sino que será llamado Ciudad de Refugio, y el Señor Dios reinará sobre muchas naciones, y a través de ti buscarán refugio en el Dios Altísimo.'
  5. 55. Y el varón dijo: 'Iré también a José para decirle a sus oídos estas palabras tocante a ti.' Y ahora tú sabes, señor, si este varón vino a ti y si él habló contigo acerca de mí."
  6. 66. Entonces José dijo a Aseneth: "Bendita eres tú, mujer, del Dios Altísimo, y bendito es tu nombre para siempre, porque el Señor Dios echó los cimientos de tus muros, y los hijos del Dios viviente habitarán en tu ciudad de refugio, y el Señor Dios reinará sobre ellos para siempre. Porque aquel varón vino del cielo a mí hoy y me dijo estas palabras respecto de ti.
  7. 77. Y ahora ven acá hacia mí, virgen y pura, ¿y por qué estás tan lejos?" Entonces José extendió sus manos y abrazó a Aseneth, y Aseneth a José, y se besaron por largo tiempo, y entrambos revivieron en su espíritu.
  8. 88. Y José besó a Aseneth y le dio el espíritu de vida; luego por segunda vez le dio el espíritu de sabiduría, y por tercera vez la besó tiernamente y le dio el espíritu de verdad.