José de Arimatea · Capítulo 5
Habiendo contemplado yo estas cosas, mientras iba a Galilea con Jesús y el salteador, se transfiguró Jesús, y no era como antes, antes de ser crucificado, sino que era todo luz; y los ángeles le servían continuamente, y conversaba Jesús con ellos.
2Y permanecí con Él tres días.
3Y ninguno de sus discípulos estaba con Él, salvo el salteador únicamente.
4Y a la mitad de la fiesta de los ázimos, llegó su discípulo Juan, y ya no vimos al salteador en cuanto a lo sucedido.
5Y preguntó Juan a Jesús: ¿Quién es este, que no has permitido que sea visto por él?
6Mas Jesús nada le respondió.
7Y postrándose delante de Él, dijo: Señor, sé que me has amado desde el principio; ¿por qué, pues, no me revelas a ese hombre?
8Díjole Jesús: ¿Por qué buscas lo que está oculto?
9¿Aún estás falto de entendimiento?
10¿No percibes el olor del paraíso llenando este lugar?
11¿No sabes quién es?
12El salteador de la cruz se ha hecho heredero del paraíso.
13De cierto, de cierto te digo que a él solo pertenecerá hasta que llegue aquel gran día.
14Y dijo Juan: Hazme digno de contemplarle.
15Y hablando aún Juan, apareció de pronto el salteador; y Juan, herido de asombro, cayó en tierra.
16Y el salteador no estaba ya en su primera figura, como antes de llegar Juan, sino que era semejante a un rey en gran majestad, llevando sobre sí la cruz.
17Y resonó la voz de una gran multitud: Has venido al lugar preparado para ti en el paraíso.
18Se nos ha mandado por Aquel que te envió que te sirvamos hasta el gran día.
19Y tras esta voz, tanto el salteador como yo, José, desaparecimos, y fui hallado en mi propia casa; y ya no vi a Jesús.
20Y yo, habiendo visto estas cosas, las he puesto por escrito, con el fin de que todos crean en el crucificado Jesucristo, nuestro Señor, y no sirvan ya a la ley de Moisés, sino que crean en las señales y prodigios cumplidos por medio de Él, y para que los que hemos creído heredemos la vida eterna y seamos hallados en el reino de los cielos.
21Porque a Él pertenecen la gloria, la fortaleza, la alabanza y la majestad por los siglos de los siglos.
22Amén.
Palabras de este capítulo
Lo que estas palabras decían en el original — y dónde más aparecen.
- Aménאָמֵן«Es firme, es digno de confianza»: lo firmo.
- KavodכָּבוֹדGloria como peso: lo que tiene densidad real, no brillo.
- YeshuáיְשׁוּעָהSalvación como rescate concreto: ser sacado del aprieto, del enemigo, de la enfermedad.
- MaljutמַלְכוּתReino como reinado en acción: el gobierno sucediendo, no el territorio.
Texto en inglés: Ante-Nicene Fathers, vol. 8, The Narrative of Joseph of Arimathaea (Buffalo: Christian Literature Publishing Co.), Alexander Walker, 1886 (dominio público). Portugués y español: traducción de Lux Veritas a partir de esta edición.
Fuente: Ante-Nicene Fathers, vol. 8, The Narrative of Joseph of Arimathaea (Buffalo: Christian Literature Publishing Co.), Alexander Walker (1886) · dominio público