Janes y Jambres · Capítulo 1
- 11. El rey convocó a todos sus siervos, tanto a los sabios como a los magos. Al cabo de siete días, paseándose por su casa, vio que uno de los manzanos había florecido y sus ramas daban ya sombra.
- 22. Al notar esto, mandó que uno de sus magos, Janes, se sentase bajo el manzano.
- 33. Mientras Janes estaba sentado bajo el árbol, hubo un gran terremoto y vino del cielo fragor de trueno y relámpago, desgajándose algunas ramas del árbol.
- 44. Cuando Janes vio lo acontecido, corrió a la biblioteca a tomar sus instrumentos mágicos. Al regresar, dos varones aparecieron junto al árbol.
- 55. Ambos estaban vestidos con vestiduras blancas, y entrambos traían sus propios instrumentos mágicos. Uno de los varones se volvió hacia Janes y afirmó que el Señor de la tierra y Gobernador del universo nos ha enviado para llevarte al Hades.
- 66. De aquí en adelante, Janes, serás compañero de los muertos. Serás para siempre digno de conmiseración.
- 77. Dijeron luego los dos varones de blanco: concédante catorce días en tu casa y después de esto el ángel de la muerte vendrá a buscarte.
- 88. Cuando Jambres, hermano de Janes, supo lo acontecido, mandó llamar a su madre para que se uniese a ellos. Habiendo llegado ella al lugar, Janes refirió lo que acababa de suceder.
- 99. Dijo a su madre y a su hermano: “Mandaré llamaros a ti, madre mía, y a ti, hermano mío, cuando llegue la hora”. Dijo asimismo a Jambres que Jambres cuidase de su madre y la sirviese con fidelidad.
- 1010. Entonces se acercó a ella y la besó, conteniendo el llanto hasta que ella partiese. Despidióse luego de sus amigos, rogando a todos que cuidasen de su madre por amor de él. Llevóse después a su hermano consigo a Menfis.
- 1111. Durante el camino hacia Menfis, Janes entregó un libro a Jambres. Dijo: “Hermano, te entrego este memorial. Guárdalo en secreto y ten cuidado de no salir el día en que el rey marchare con los magnates de Egipto contra el pueblo de los hebreos. Y asimismo guárdate de acompañar al rey en su expedición”.
- 1212. Afirmó luego Janes: cuando yo enfermare y mi alma sea tomada, el Dios del cielo nos quebranta. Cuida de llamar a nuestra madre antes de que yo muera.
- 1313. Siete días después, hallándose en Menfis, los hermanos se regocijaban en unas bodas. Declaró Janes durante estas bodas: “Varones y hermanos, después que me opuse a un cierto hebreo”.
- 1414. Mas antes de que acabase de hablar, llegaron emisarios del palacio del rey diciendo: “Ven prestamente y oponte a Moisés el hebreo, el cual hace prodigios con espanto de todos”.
- 1515. Llegado Janes al palacio, se opuso a Moisés y a su hermano Aarón, haciendo cuanto ellos habían hecho.
- 1616. Sobrevínole entonces al instante la plaga mortal, y con dolorosa úlcera quedó postrado.
- 1717. Pasado un tiempo, Janes envió recado al rey, diciendo que este poder eficaz es del Dios hebreo. Declaró que no pudo resistir a este poder y que se hallaba en su lecho de muerte.
- 1818. Llamó luego Janes a su hermano y le rogó que no llorase por él, temiendo que esto fuese peligroso para él. Todas nuestras riquezas no pueden ampararnos contra este poder.
- 1919. Prepárate para cuando el espíritu de muerte viniere a mí, y una vez que hubiere llegado, procura llamarme por medio de mi espíritu.
- 2020. Acercándose ya la aurora y vistas todas las cosas, Janes preguntó a qué hora vio Jambres el ocaso del sol.
- 2121. Y dijo: \"Ésta es una generación de labios lisonjeros y corazones engañosos en la hora de mi muerte. Ven y mira lo que acontece\", mas Jambres nada dijo ni se movió.
- 2222. Sucedido esto, el rey de Egipto dispuso perseguir al pueblo hebreo, que salía ya de Egipto. El pueblo de Egipto lloraba en aquella aflicción, mas Jambres no.
- 2323. Acordóse del juramento que había hecho a su hermano. Pues Janes le había dicho que ni cien mil hombres, ni cien potros, ni cien camellos podrían estorbar que estas cosas acaeciesen.
- 2424. Oyó luego Jambres un rumor y oyó a Janes hablar desde su lecho. Janes dijo a Jambres que no podía evitar la muerte de Janes, por cuanto todo el cuerpo de Janes estaba deshecho desde que resistió a Moisés.
- 2525. Al oír Janes los propósitos del rey, exhortó a todos sus demás allegados, como lo había hecho con su hermano.
- 2626. Llegó entonces su madre, clamando: “¡Mi pobre hijo Janes, ¿cómo se halla?!” Al ver la madre a su hijo, quedó atónita ante el aspecto de Janes.
- 2727. Janes prefería que su madre no le viese de tal suerte. Acercóse su madre a él para besarle, mas él se apartó de ella.
- 2828. Y le dijo: \"Quédate atrás, a causa de la fiebre. No puedo moverme y padezco grandes dolores\".
- 2929. Díjole entonces su madre: “¿Qué puedo hacer por ti, hijo mío?” Él respondió: \"Te tomaste el trabajo de venir a verme en mi lamentable estado, y lo agradezco. Iré al sepulcro gozoso por haberte visto una postrera vez antes de morir\".
- 3030. Su madre le dijo entonces: \"He visto a los muertos y ninguno semejaba a ti, hijo mío. Reposa aquí y serás librado\".
- 3131. Comprendió entonces su madre que el rostro de Janes había mudado por entero, siendo su hijo ya un cadáver. Su lengua y sus labios no se movían; Janes, su hijo y hermano de Jambres, había muerto.
- 3232. Jambres y su madre permanecían sentados lamentando la muerte del amado. Aseguró Jambres: “He sido privado de la presencia de mi hermano, y ni todo el oro ni todos los bienes podrían sustituirle”.
- 3333. Notó luego Jambres que el espíritu de la muerte no sólo se había llevado a su hermano, sino también a su madre de este mundo. Llevó a entrambos al sepulcro de su hermano.
- 3434. Habiendo cumplido todos los ritos de las exequias, despidió para siempre a su madre y a su hermano.
- 3535. Volvió luego Jambres al manzano con los libros y los instrumentos mágicos de Janes. Usó de artes de nigromancia e hizo subir del inframundo el alma de su hermano.
- 3636. El alma de Janes dijo a su hermano: \"Yo, tu hermano, no he muerto injustamente, sino con justicia, y el juicio recae contra mí. Por cuanto fui más sabio que todos los magos sabios, y me opuse a los dos hermanos, Moisés y Aarón, los cuales obraron grandes señales y maravillas.
- 3737. Por lo cual morí y fui llevado de entre los vivientes al abismo, donde arde un gran fuego y está la sima de la perdición, de donde no es posible salir jamás.
- 3838. Procura hacer el bien en tu vida a tus hijos y amigos; pues en el abismo no hay bien alguno, sino tinieblas y oscuridad.
- 3939. Después que hubieres muerto y entrares al abismo, tu morada tendrá dos codos de ancho y cuatro codos de largo.
- 4040. Quien no obra el mal no desciende al abismo, sino que es trasladado a un lugar apacible y hermoso por el Dios hebreo.
- 4141. Los hijos de Egipto, por causa de sus hechos en vida, asimismo descenderán al inframundo. No hay perdón para las obras que nuestro pueblo cometió contra los hebreos. Pues las puertas del cielo no son para los necios y perversos.
- 4242. No pudimos librarnos de la corrupción en nuestros días, pues Moisés sabía que descenderíamos al Hades al perecer.
- 4343. Nuestros miembros están llenos de oscuridad, y por tanto ardemos en el infierno sin que nadie pueda remediarnos.
- 4444. Nosotros, que adorábamos ídolos e imágenes de talla, fuimos destruidos juntamente con nuestros ídolos, pues ni a los ídolos ni a sus adoradores ama Dios, el Rey de la tierra.
- 4545. En el Hades nadie, ni aun los reyes de Egipto, pueden evadir el tormento.
- 4646. Porque aquellos que ejercieron hechicerías, cometieron perjurio y cometieron otros pecados semejantes, vienen a parar aquí.
- 4747. Ni siquiera un rey es ensalzado, mas hay igualdad en el Hades. Porque todos los que se oponen al Dios de la tierra, el Todopoderoso, no pueden evitar el tormento del abismo.
- 4848. Nada de lo que hagamos puede librarnos ahora de la ira del Dios hebreo; estamos todos condenados por el modo en que pasamos nuestros días\".