Ignacio a Policarpo · Capítulo 3
- 1No te desalienten los que parecen fidedignos y empero enseñan doctrinas extrañas. Manténte firme como el yunque herido por el martillo. Propio de un noble atleta es recibir golpes y salir vencedor. Mas sobre todo debemos por amor de Dios soportar todas las cosas, para que Él también nos soporte a nosotros.
- 2Sé más diligente de lo que eres. Observa los tiempos. Aguarda a Aquel que está sobre todo tiempo, el Eterno, el Invisible, que Se hizo visible por nosotros; el Intangible, el Impasible, que padeció por nuestra causa, que de todas maneras padeció por nosotros.