Ignacio a los Filadelfios · Capítulo 5
- 1Hermanos míos, mi corazón se derrama enteramente en amor hacia vosotros; y regocijándome en gran manera velo por vuestra salud; mas no yo, sino Jesucristo, en cuyas cadenas estando preso tanto más temo, por cuanto aún no soy perfecto. Mas vuestra oración me perfeccionará delante de Dios, para que alcance la herencia en la que alcancé misericordia, acogiéndome al Evangelio como a la carne de Jesús y a los Apóstoles como al presbiterio de la Iglesia.
- 2Y ciertamente amamos también a los profetas, porque ellos también anunciaron el Evangelio en su predicación, y en Él pusieron su esperanza y a Él esperaron; en los cuales también creyendo fueron salvos en la unidad de Jesucristo, siendo dignos de todo amor y admiración como varones santos, aprobados por Jesucristo y contados juntamente en el Evangelio de nuestra común esperanza.