Ignacio a los Efesios · Capítulo 9
- 1Empero he sabido que algunos pasaron por vosotros trayendo mala doctrina; a los cuales no dejasteis sembrar en vosotros, tapando vuestros oídos para no recibir la semilla sembrada por ellos; por cuanto sois piedras del templo, preparadas de antemano para el edificio de Dios Padre, siendo elevadas a lo alto por la máquina de Jesucristo, que es la Cruz, usando como maroma al Espíritu Santo; siendo vuestra fe el cabrestante, y la caridad el camino que lleva a Dios.
- 2Sois, pues, todos compañeros de viaje, llevando a vuestro Dios y a vuestro templo, a vuestro Cristo y vuestras cosas sagradas, ataviados de pies a cabeza con los mandamientos de Jesucristo. Y yo también, tomando parte en vuestro regocijo, tengo el consuelo por esta carta de acompañaros y gozarme con vosotros, de que no amáis cosa alguna según la vida común de los hombres, sino únicamente a Dios.