Ignacio a los Efesios · Capítulo 8
- 1Nadie, pues, os engañe, como ciertamente no os dejáis engañar, siendo enteramente de Dios. Porque cuando no hay en vosotros concupiscencia alguna arraigada que os pueda atormentar, entonces ciertamente vivís según Dios. Me ofrezco por vosotros, y me dedico como ofrenda por vuestra iglesia de Éfeso, que es renombrada por todos los siglos.
- 2Los que son de la carne no pueden hacer las cosas espirituales, ni los que son del Espíritu las cosas carnales; así como la fe no puede hacer las cosas de la infidelidad, ni la infidelidad las cosas de la fe. Mas aun las cosas que hacéis según la carne son espirituales, porque hacéis todas las cosas en Jesucristo.