Ester (Griego) · Capítulo 13
- 11. Ésta era la copia de la carta: El gran rey Artajerjes escribe estas cosas a los príncipes y gobernadores que están bajo su dominio, desde la India hasta Etiopía, en ciento veintisiete provincias.
- 22. Después que fui hecho señor de muchas naciones y tuve dominio sobre todo el mundo, no ensoberbeciéndome con la presunción de mi autoridad, sino conduciéndome siempre con equidad y mansedumbre, me propuse establecer a mis súbditos en una vida siempre tranquila, y haciendo mi reino pacífico y transitable hasta los últimos confines, renovar la paz que desean todos los hombres.
- 33. Y cuando pregunté a mis consejeros cómo podría hacerse esto, Amán, que se distinguía entre nosotros en sabiduría, y era aprobado por su constante benevolencia y firme fidelidad, y tenía la honra del segundo lugar en el reino,
- 44. nos declaró que en todas las naciones del mundo estaba esparcido un pueblo malicioso, que tenía leyes contrarias a todas las naciones y menospreciaba continuamente los mandamientos de los reyes, de manera que la unión de nuestros reinos, honrosamente pretendida por nosotros, no puede adelantar.
- 55. Entendiendo, pues, que sólo este pueblo está continuamente en oposición a todos los hombres, diferenciándose por el extraño modo de sus leyes, y es mal intencionado para con nuestro gobierno, haciendo todo el mal que puede para que nuestro reino no se asiente firmemente,
- 66. hemos mandado que todos los que os fueren señalados por escrito por Amán, que está puesto sobre los negocios y es el segundo después de nosotros, sean todos, con sus mujeres e hijos, destruidos del todo por la espada de sus enemigos, sin ninguna misericordia ni compasión, el día catorce del mes duodécimo, Adar, de este presente año,
- 77. para que los que antes y ahora son malévolos desciendan en un solo día violentamente al sepulcro, y así en adelante nuestros negocios queden bien asentados y sin turbación.
- 88. Entonces Mardoqueo pensó en todas las obras del Señor, y le hizo su oración,
- 99. diciendo: Oh Señor, Señor, Rey Todopoderoso, porque todo el universo está en tu poder, y si has determinado salvar a Israel, no hay quien te pueda contradecir;
- 1010. porque tú hiciste el cielo y la tierra, y todas las maravillas que hay debajo del cielo.
- 1111. Tú eres Señor de todas las cosas, y no hay quien te pueda resistir a ti, que eres el Señor.
- 1212. Tú conoces todas las cosas, y sabes, Señor, que no fue por menosprecio ni por soberbia, ni por deseo alguno de gloria, que no me postré ante el soberbio Amán.
- 1313. Porque de buena gana habría besado las plantas de sus pies por la salvación de Israel.
- 1414. Mas hice esto por no poner la gloria del hombre sobre la gloria de Dios; ni me postraré ante nadie sino ante ti, Señor mío, y no lo haré por soberbia.
- 1515. Y ahora, oh Señor Dios y Rey, perdona a tu pueblo; porque sus ojos están sobre nosotros para aniquilarnos; sí, desean destruir la heredad que es tuya desde el principio.
- 1616. No menosprecies la porción que rescataste para ti de Egipto.
- 1717. Oye mi oración, y sé propicio a tu heredad; convierte nuestro llanto en gozo, para que vivamos, oh Señor, y alabemos tu nombre; y no hagas perecer la boca de los que te alaban, oh Señor.
- 1818. Y todo Israel asimismo clamó con todas sus fuerzas al Señor, porque la muerte estaba delante de sus ojos.