Epístola de los Apóstoles · Capítulo 43
- 1Y seréis semejantes a las vírgenes prudentes que velaron y no durmieron, sino que salieron al encuentro del señor hacia la cámara nupcial; mas las vírgenes insensatas no pudieron velar, sino que cabecearon. Y dijímosle: Señor, ¿quiénes son las prudentes y quiénes las insensatas? Él nos dijo: Cinco prudentes y cinco insensatas; porque éstas son de quienes el profeta ha hablado: Hijos de Dios son ellos. Oíd ahora sus nombres.
- 2Mas nosotros lloramos y nos turbamos por causa de las que cabecearon. Dijonos él: Las cinco prudentes son Fe, Amor, Gracia, Paz y Esperanza. Ahora bien, los de los fieles que poseen éstas serán guías para los que han creído en mí y en el que me envió. Porque yo soy el Señor y soy el esposo a quien han recibido; y han entrado en la casa del esposo y están recostados conmigo en la cámara nupcial, regocijándose. Mas las cinco insensatas, cuando hubieron dormido y despertado, vinieron a la puerta de la cámara nupcial y llamaron, porque las puertas estaban cerradas. Entonces lloraron y lamentaron que nadie les abría.
- 3Dijímosle: Señor, y sus hermanas prudentes que estaban dentro en la casa del esposo, ¿permanecieron sin abrirles, y no se entristecieron por causa de ellas ni rogaron al esposo que les abriese? Respondióles, diciendo: Aún no pudieron alcanzar favor para ellas. Dijímosle: Señor, ¿en qué día entrarán por causa de sus hermanas? Entonces nos dijo: El que está fuera, fuera queda. Y le dijimos: Señor, ¿está determinada esta palabra? ¿Quiénes son pues las insensatas? Dijonos él: Oíd sus nombres. Son Conocimiento, Entendimiento, Obediencia, Paciencia y Misericordia. Éstas son las que cabecearon en los que han creído y me han confesado, mas no han cumplido mis mandamientos.