Epístola de los Apóstoles · Capítulo 38
- 1Mas los que desean contemplar el rostro de Dios y no hacen acepción de las personas de los ricos pecadores, y no se avergüenzan delante del pueblo que los descarría, antes los reprenden, ellos serán coronados por el Padre. Y aquellos también serán salvos que reprenden a sus prójimos, porque son hijos de sabiduría y de fe. Mas si no vinieren a ser hijos de sabiduría, quien aborrece a su hermano y le persigue y no le muestra favor, a ése Dios menospreciará y desechará.
- 2Mas los que andan en verdad y en el conocimiento de la fe, y tienen amor hacia mí —porque han sufrido injuria—, serán alabados por cuanto andan en pobreza y sufren a los que los aborrecen y afrentan. Los hombres los desnudaron, porque los menospreciaron por cuanto perseveraron en hambre y sed; mas habiendo sufrido con paciencia, tendrán la bienaventuranza del cielo, y estarán conmigo para siempre. Mas ¡ay de los que andan en soberbia y jactancia!, porque su fin es perdición.