LUX VERITAS

Escrituras y Manuscritos

← Baruc

Baruc · Capítulo 2

  1. 11. Por tanto, el Señor ha cumplido su palabra que pronunció contra nosotros, y contra nuestros jueces que juzgaron a Israel, y contra nuestros reyes, y contra nuestros príncipes, y contra los hombres de Israel y de Judá,
  2. 22. trayendo sobre nosotros grandes plagas, cuales nunca acontecieron debajo de todo el cielo, como acontecieron en Jerusalén, conforme a lo que está escrito en la ley de Moisés:
  3. 33. que el hombre comería la carne de su propio hijo y la carne de su propia hija.
  4. 44. Además los entregó en sujeción a todos los reinos que están alrededor de nosotros, para ser oprobio y asolamiento entre todos los pueblos de alrededor, adonde el Señor los esparció.
  5. 55. Así fuimos abatidos y no ensalzados, porque pecamos contra el Señor nuestro Dios y no obedecimos a su voz.
  6. 66. Del Señor nuestro Dios es la justicia; mas de nosotros y de nuestros padres la vergüenza manifiesta, como se ve en este día.
  7. 77. Porque todas estas plagas que el Señor pronunció contra nosotros han venido sobre nosotros.
  8. 88. Con todo, no rogamos delante del Señor, para convertirnos cada uno de las imaginaciones de su malvado corazón.
  9. 99. Por eso el Señor veló sobre nosotros para mal, y el Señor lo trajo sobre nosotros; porque justo es el Señor en todas sus obras que nos ha mandado.
  10. 1010. Con todo, no escuchamos su voz, para andar en los mandamientos del Señor que puso delante de nosotros.
  11. 1111. Y ahora, oh Señor, Dios de Israel, que sacaste a tu pueblo de la tierra de Egipto con mano poderosa y brazo alto, con señales y con prodigios y con gran poder, y te hiciste nombre, como se ve en este día:
  12. 1212. oh Señor nuestro Dios, hemos pecado, hemos obrado impíamente, hemos hecho injusticia en todos tus estatutos.
  13. 1313. Apártese de nosotros tu ira, porque somos pocos los que hemos quedado entre las gentes adonde nos esparciste.
  14. 1414. Oye, Señor, nuestras oraciones y nuestras súplicas, y líbranos por amor de ti mismo, y danos gracia delante de los que nos llevaron cautivos,
  15. 1515. para que toda la tierra sepa que tú eres el Señor nuestro Dios, porque Israel y su linaje son llamados de tu nombre.
  16. 1616. Oh Señor, mira desde tu santa casa y considéranos; inclina, Señor, tu oído y óyenos.
  17. 1717. Abre tus ojos y mira; porque los muertos que están en los sepulcros, cuyas almas fueron quitadas de sus cuerpos, no darán al Señor alabanza ni justicia;
  18. 1818. mas el alma que está en gran aflicción, que anda encorvada y desfallecida, y los ojos que desfallecen, y el alma hambrienta, ésos te darán alabanza y justicia, oh Señor.
  19. 1919. Por tanto, no derramamos nuestros ruegos delante de ti, oh Señor nuestro Dios, por la justicia de nuestros padres y de nuestros reyes.
  20. 2020. Porque enviaste sobre nosotros tu ira y tu indignación, como lo dijiste por medio de tus siervos los profetas, diciendo:
  21. 2121. Así dice el Señor: Inclinad vuestros hombros para servir al rey de Babilonia, y así permaneceréis en la tierra que di a vuestros padres.
  22. 2222. Mas si no oyereis la voz del Señor para servir al rey de Babilonia,
  23. 2323. haré cesar de las ciudades de Judá y de fuera de Jerusalén la voz de gozo y la voz de alegría, la voz del esposo y la voz de la esposa; y toda la tierra quedará desolada, sin moradores.
  24. 2424. Mas nosotros no quisimos oír tu voz para servir al rey de Babilonia; por eso cumpliste las palabras que hablaste por medio de tus siervos los profetas, a saber, que los huesos de nuestros reyes y los huesos de nuestros padres serían sacados de su lugar.
  25. 2525. Y he aquí fueron echados al calor del día y a la helada de la noche; y murieron con grandes miserias, de hambre, de espada y de pestilencia.
  26. 2626. Y la casa sobre la cual es invocado tu nombre la asolaste, como se ve en este día, por la maldad de la casa de Israel y de la casa de Judá.
  27. 2727. Oh Señor nuestro Dios, has hecho con nosotros conforme a toda tu bondad y conforme a toda aquella tu gran misericordia,
  28. 2828. como lo hablaste por medio de tu siervo Moisés, el día en que le mandaste escribir la ley delante de los hijos de Israel, diciendo:
  29. 2929. Si no oyereis mi voz, ciertamente esta tan grande multitud será reducida a pequeño número entre las naciones adonde yo los esparciré.
  30. 3030. Porque yo sabía que no me oirían, porque es pueblo de dura cerviz; mas en la tierra de su cautiverio volverán en sí,
  31. 3131. y sabrán que yo soy el Señor su Dios; porque les daré corazón y oídos para oír;
  32. 3232. y me alabarán en la tierra de su cautiverio, y se acordarán de mi nombre,
  33. 3333. y se volverán de su dura cerviz y de sus malas obras; porque se acordarán del camino de sus padres, que pecaron delante del Señor.
  34. 3434. Y los haré volver a la tierra que con juramento prometí a sus padres, Abraham, Isaac y Jacob, y serán señores de ella; y los multiplicaré, y no serán disminuidos.
  35. 3535. Y haré con ellos pacto perpetuo, para ser yo su Dios y ellos mi pueblo; y no echaré más a mi pueblo Israel de la tierra que les he dado.