Hechos de Jantipa y Políxena · Capítulo 16
- 1Mientras hablaba así, el Señor volvió a ocultarse de ella; y Jantipa, volviendo en sí, dijo: ¡Ay de mí, desdichada, que nadie me ha dicho cómo agradecen los esclavos a su amo!
- 2Si estuviese aquí Pablo, el predicador del Señor, ¿cómo daría alabanza?
- 3Pero quizá ante tales favores y dones guardan silencio, llenos solo de lágrimas, pues no es posible alabar dignamente a nadie según el favor que concede.
- 4Apenas dijo esto sintió gran desvanecimiento por falta de sustento, pues absorta en el amor de Cristo olvidóse de tomar bocado.
- 5Hallándose extenuada por el ayuno, el éxtasis y la vigilia, no lograba levantarse del suelo.